A falta de apoyo federal, alcaldes lanzan guía de protección

La violencia contra alcaldes parece ser una asunto sin la atención suficiente de las autoridades federales. Por esta misma razón, la Asociación Nacional de Alcaldes (ANAC) que agrupa a ediles del PAN, está buscando que se instituya un protocolo para la protección de funcionarios de este tipo, así estén en operaciones o lo hayan sido en algún momento. (Vía: Zócalo)

Los datos que presentó esta asociación mostraron que desde que estalló la guerra contra el narco en 2006 (misma que promovió su partido), los asesinatos a funcionarios y ex funcionarios han llegado hasta a 120, convirtiendo este puesto en uno de riesgo en la organización política mexicana.

Durante este proceso electoral, que comenzó formalmente al principio de este año, 12 candidatos a alcaldes y 7 en funciones murieron de manera violenta. Ante esta realidad y la poca atención del gobierno federal para atender el problema se han sumado para que exista un protocolo y una guía para asegurar su integridad mientras desempeñan su función.

La creación del protocolo es una propuesta que se vuelve necesaria implementar debido al alto índice de asesinatos de autoridades municipales ocurridos en los últimos 12 años” (Vía: Reforma)

En su análisis de los datos, encontraron que Durango, Michoacán, Oaxaca y Veracruz son las regiones más peligrosas para los presidentes municipales, por lo que deberían ser atendidas con mayor prontitud y con una ficha de riesgo para la seguridad, por lo que aquí es donde el Gobierno Federal debería ofrecerles mayor certeza, al igual que a las demás zonas.

La propuesta está encaminada a que se pueda garantizar la gobernabilidad de los municipios. Es un hecho que si las figuras de autoridad son asesinadas constantemente no se puede seguir una línea o un proyecto y, claro, tampoco se puede hacer si la seguridad y la vida no se pueden asegurar para nadie.

Es también necesario recordar que el partido que representan (el PAN) fue quien impulsó una agenda de seguridad nacional en la que se involucró al ejército en la lucha contra el narcotráfico. Esto mismo acrecentó la violencia en todo el territorio mexicano y las consecuencias son muchas y muy graves.

La asociación de presidentes municipales también añadió que:

Cuando un municipio se encuentra en el centro del territorio de un grupo criminal y no cuenta con la capacidad humana ni económica para hacerle frente a las situaciones propias de sus circunstancias, queda claro que está desamparado (Vía: Reforma)

Por supuesto, esto no significa en ningún momento que cualquier asesinato en todo el país tenga una justificación. Esto indica que se tiene que replantear la estrategia en el combate a las problemáticas que enfrenta el país.

Es necesario, en este momento, un protocolo para garantizar la seguridad de cualquier alcalde en México, pero también esto es consecuencias de una pésima decisión a la hora de implementar la justicia.