Por retrasos aerolíneas deberán dar compensación sin justificaciones… unas ya dan agua

A partir del 1 de noviembre de este año, las aerolíneas tendrán que empezar a pagar compensaciones por retrasos y  cancelaciones que le sean atribuibles, por lo mismo y como lo marca la ley, deberían de estar comunicando a sus usuarios cuáles serían. Hasta el momento, sólo hay dos que lo han hecho: Interjet regalará agua y Viva Aerobús vales de comida de a 100 pesos.

Ajá: agua y un vale que, para los precios de los aeropuertos, alcanza para… aguas.

En junio pasado, se publicaron en el Diario Oficial de la Federación una serie de cambios a la Ley de Aviación Civil y a los reglamentos de la Procuraduría Federal del Consumidor que ampliaban los derechos de los usuarios de las aerolíneas y, por lo mismo, las obligaciones de éstas.

Aún cuando son muy pocas las aerolíneas que han comenzado a hacer públicas sus políticas respecto a devoluciones y compensaciones, pareciera que no se les da muy bien eso de pensar en hacer más cómodo el viaje para sus usuarios… menos aún la espera en las salas de abordaje.

El senador por el Verde, Luis Armando Melgar Bravo cree, como todo miembro de ese partido, que será la mano santa del mercado y la competencia la que regulará estas compensaciones: si unas líneas aéreas van a ofrecer agüitas y otras cosas mejores, pues les van a ganar la clientela, lo que las obligaría a dar mejores ofertas…. porque, claro, así funciona la cosa.

El sector del transporte aéreo, al contrario de otros servicios, es uno que compite a partir (única y exclusivamente) del piso más bajo: el mejor servicio es el más barato. Ni el más cómodo ni el más seguro ni el más servicial ni el más puntual. El. Más. Barato.

Esto ha llevado a que no pocas empresas empiecen a “separar” cargos, “para que pagues menos”: cobrar aparte por una maleta (porque, ¿¡ para qué viajarías con una maleta!?), cobrar aparte por la comida, el agua, el entretenimiento a bordo y el abordaje…

Esta medida, en junio, se pensó que sería una herramienta de los usuarios contra las aerolíneas… pero, parece ser, no será más que otra ley que nunca despegó.