Zavala está en contra del matrimonio igualitario ‘por valores cristianos’

Margarita Zavala se reunió con alumnos de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP) y con ellos reafirmó estar en contra del matrimonio igualitario; justificó su negativa alegando que ella tiene “valores cristianos”. Igualmente dijo que se debería buscar una figura jurídica para que cada quien viva con quien quiera:

“Soy católica y tengo valores cristianos y estoy orgullosa de ellos, y para mí eso es el matrimonio: entre hombre y mujer; y que podemos buscar una figura jurídica, que respete el derecho a vivir con quien se quiera“, expresó frente a alumnos universitarios.

Para nadie es secreto que Margarita Zavala está en contra del matrimonio igualitario, pero no lo había repetido con claridad desde que empezaron las campañas. La novedad es que busque justificar su negativa con presuntos valores religiosos. (Vía: Proceso)

De cualquier forma, entre sus anteriores declaraciones fue inolvidable el pequeño altercado ocurrido cuando se mostró sumamente incómoda cuando una familia lesbomaternal le pidió su postura acerca de su familia.

Ahora que en Puebla ratificó su postura y añadió que se debe a “sus valores cristianos”, sinceramente nos preguntamos qué tiene que ver su religión católica con su negativa al matrimonio igualitario. A nuestro parecer, no tiene nada que ver.

Para demostrarlo, ahí está el rector de la Ibero, David Fernández, quien ha defendido la diversidad sexual de forma ejemplar basado justamente en la religión que predica. Para él, ser católico no es un impedimento, es una razón para reconocer la diversidad y promover la inclusión, como lo aclaró en este texto donde cuestionaba las posturas de la jerarquía católica y algunos feligreses:

“¿Discriminarlos [a la comunidad LGBT] es auténticamente humano, digno de un Dios fiel a lo que ha creado y rebosante de misericordia? (…)
El Dios de Jesucristo es antes que nada misericordia, amor, perdón, cercanía, comprensión, ternura. Y no hace acepción de personas, no tiene preferencia entre sus hijos e hijas”, 
escribió Fernández durante las marchas del Frente Nacional por la Familia.

Incluso Fernández tiene una opinión específica sobre lo que dice la Biblia sobre la sexualidad humana:

Cuando la Carta a los Romanos habla de su condena a “cambiar el uso natural por otro contra la naturaleza”, el autor no tenía ni idea de las realidades que nosotros conocemos ahora de manera más científica sobre la sexualidad, y pensaban que sólo eran costumbres de paganos e idólatras.

En ese sentido, ser católica no justifica la negativa de Zavala. Además, sus creencias no pueden anteponerse a los derechos de terceros. Sin embargo, ella también dijo ser “respetuosa de la ley”. Esa aclaración otorga tranquilidad, pues al menos reconoce que la discusión ya fue tomada, que las leyes ya hablaron y que actualmente uno se puede casar de forma consensuada con quien quiera, aun si en muchos estados es a través de un juicio por amparo.

De cualquier forma, se agradece la franqueza de Zavala. Es de reconocerse que sea abierta con sus posturas, estemos de acuerdo o no con ellas. Sin embargo, debe recordar que el catolicismo no es homogéneo y uniforme; ser católica no dicta estar en contra del matrimonio igualitario o de los derechos ajenos.