Beto y Enrique sí son una pareja gay, confirmó su creador

Mark Saltzman, uno de los escritores que dieron vida a Beto y Enrique, confirmó en una entrevista para el medio Queerty algo que había sido una de las mayores dudas de todos: sí son una pareja gay o, al menos, se inspiró en su propia vida en pareja para crearlos.

Saltzman se unió al equipo de escritores del ya entonces famoso y exitosoprograma Sesame Street (Plaza Sésamo) a mediados de los años ochenta, luego de una larga carrera en el teatro independiente en Nueva York. Lo acompañaba, ya entonces, su pareja de toda la vida, Arnold Glassman, director de cine, quien murió en 2003.

Beto y Enrique, cuenta en la entrevista, es una versión con piel de fieltro de su relación con Glassman. No pensó la decisión como parte de una “agenda” ni como un ejercicio político, simplemente ocurrió:

Nunca lo sentí como parte de una agenda. Cuando escribía los episodios de Beto y Enrique [eran una pareja]. No tenía otra forma de contextualizarlo… La otra cosa era que más de una persona se refería a mí y a Arnie [Glassman] como ‘Beto y Ernie'”. (Vía: Queerty)

Portada del New Yorker en 2013 tras aprobación del matrimonio igualitario en EEUU
Portada del New Yorker en 2013 tras aprobación del matrimonio igualitario en EEUU (Imagen: The New Yorker)

Por décadas, todos los que veían al menos un sketch de Beto y Enrique se preguntaron por la naturaleza de su relación: no sólo porque fueran dos amigos con personalidades opuestas pero complementarias, sino porque no era “normal” una amistad tan profunda y tierna entre dos hombres.

Una y mil veces, la interpretación de que eran una pareja gay fue negada. Incluso el sitio de fact checking, Snopes, publicó una larga investigación en 2007 sobre todas las veces que se convirtió en una discusión en medios y todas las veces que productores y ejecutivos lo desmentían. (Vía: Snopes)

#Vulvasaur: Holi, soy la B en ‘LGBT’

Sesame Workshop, la empresa, parte de HBO, que dirige los proyectos de Plaza Sésamo ya lanzó un comunicado en el que dice que “aunque sean identificados como personajes masculinos y poseen muchas características y marcas humanas, ellos siguen siendo muppets y, por tanto, no tienen una orientación sexual“.

Meter a un personaje, a una creación de alguien más a un diván o discutir sobre identidad y preferencia sexual de un personaje ficticio no sólo es inútil, sino que desvía toda la discusión sobre representación y la hermosa historia de Saltzman sobre su relación personalísima con sus personajes.

Los muppets no son vistos como muppets por el público que los ve: para los niños son personajes que se relacionan con los humanos como iguales, y por lo tanto, la representación de personajes divergentes de la norma son importantes: así como hay un muppet VIH positivo (aunque los muppets no puedan contraerlo) y uno autista (aunque, como muppet no puede tener condiciones psicodivergentes), la inclusión en el canon de una pareja homosexual, ¿de verdad sería algo tan grave?

La representación en medios de parejas LGBT+, hasta hace un par de años, no sólo era extraordinaria, sino que se enfrentaba a mucho odio y acoso por parte de fans y conservadores que consideran estos avances como un “ataque” a los “valores tradicionales”.

Sin embargo, cada vez se va haciendo más común ver en programas infantiles y juveniles la representación de parejas LGBT+ sin prejuicios ni a partir de estereotipos denigrantes. Shows como Steven Universe, The Legend of Korra Hora de Aventura siguen popularizando algo que, apenas hace unos años, vivía en los márgenes.

Definitivamente éste es, definitivamente, un triunfo más del “Lobby Gay”. Claro, que si por “Lobby Gay” nos referimos a una representación más natural y “real” del enorme espectro que abarca a las relaciones humanas… en criaturas de fieltro.

Por: Redacción PA.