Buscamos restos de desaparecidos en un campo de exterminio de Los Zetas

Un grupo de padres busca no sólo a sus desaparecidos, sino a los que pueda localizar. Para pagar la búsqueda, han instalado una tortillería
Padres buscan desaparecidos en desierto de Coahuila (Fotografía: Mónica Vázquez / Plumas Atómicas)

El desierto donde nos encontramos es cómplice de las peores atrocidades que ha sufrido la gente al norte de México en los últimos años. Aunque el sol quema la piel, nuestros guías dicen que tenemos suerte de que el termómetro no marque 45 grados centígrados. A nuestro lado una víbora de cascabel se pasea sigilosa.

Este lugar, ubicado en el municipio de San Pedro, Coahuila, fue utilizado por Los Zetas como una cocina:

“Les echaban diésel y los dejaban que se estuvieran consumiendo por horas. Aquí asesinaban a las personas, las partían y las metían en tambos de 200 litros. Una vez que ya se consumían, con una pala todavía terminaban de quebrar los restos grandes que quedaban, nos cuenta Silvia Ortiz, madre de una desaparecida.

Los criminales eligieron este lugar porque aunque la mayor parte del terreno luce descampado, hay pocos árboles que les daban sombra mientras quemaban a sus víctimas y al mismo tiempo, los arbustos les servían para ocultarse de las posibles miradas curiosas.

Familiares buscando en ‘cocina’ del narco en Coahuila (Fotografía: Mónica Vázquez / Plumas Atómicas)

Durante nuestro recorrido vemos latas de cerveza y botellas de agua que dejaron los criminales. Entre la maleza sobresalen prendas de mujer y ropa de niños; nadie se ha atrevido a moverlas: pueden servir para identificar genéticamente a las víctimas. “Hay huarachitos de niño, porque no nada más adultos, aquí mataron niños”, dice Óscar Sánchez Viesca, esposo de Silvia.

Silvia y Óscar son padres de Silvia Stephanie Sánchez Viesca Ortiz, una joven que desapareció en las calles de Torreón en 2004, cuando tenía 16 años de edad. Desde entonces sus padres la buscan en todo el país, incluyendo sitios como este, porque en Coahuila se sabe que buena parte de los desaparecidos están en el desierto. 

Familiares buscando en ‘cocina’ del narco en Coahuila (Fotografía: Mónica Vázquez / Plumas Atómicas)

Era común que Los Zetas ocultaran sus crímenes entre los montes y el desierto. “Hemos encontrado 27 sitios similares a este y ya estamos en 13 trabajando en recuperación”, explica Óscar.

Los Zetas son considerados el cártel más sanguinario que ha habido en el país. La guerra que desataron por conquistar Coahuila elevó las cifras de asesinatos entre 2010 y 2013, de acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Durante ese periodo fueron asesinadas casi 2 personas por día. El estado se convirtió en un infierno para sus casi 3 millones de habitantes. La cifra de desaparecidos creció hasta llegar a 1,780. 

Familiares buscando en ‘cocina’ del narco en Coahuila (Fotografía: Mónica Vázquez / Plumas Atómicas)

“Lo que nos motiva, cuenta Óscar, es salir a buscarlos porque lo que no queremos es que más familias, a nivel nacional, estén viviendo lo que nosotros estamos viviendo, porque nos desmadran la vida en pocas palabras”.

Por ese motivo, junto con Silvia, fundó Grupo VI.D.A (Víctimas por sus Derechos en Acción) y así coordinar mejor las búsquedas con los familiares de otros desaparecidos. 

Pero como muchas personas han perdido su trabajo por entregarse a la búsqueda de sus familiares, Grupo VI.D.A creó el proyecto de una tortillería para así apoyar económicamente a las familias y financiar parte de las búsquedas.

El proyecto comenzó hace un mes en Torreón. Al día día hacen cerca de 800 tortillas de harina y las venden en paquetes de 10. Los familiares de los desaparecidos pagan 10 pesos por cada uno y pueden venderlos al precio que gusten. “Me ha ayudado bastante económicamente y en aprender la elaboración de las tortillas”, nos dice Viviana Hernández, familiar de varios desaparecidos.

Grupo VI.D.A. instaló una tortillería para financiar en parte las búsquedas de desaparecidos (Fotografía: Mónica Vázquez / Plumas Atómicas)

El gobierno federal se ha comprometido a trabajar para encontrar a sus hijas, hermanos, madres, esposos. Incluso, a finales de agosto, Karla Quintana, Comisionada Nacional de Búsqueda, anunció que se firmó un convenio de subsidio con el gobierno de Coahuila para entregar 90 millones de pesos para la creación de un Centro de Identificación Humana y así tener más éxito en identificar los restos. 

Pero los familiares saben que pasará mucho tiempo hasta que sepan dónde están los más de 40 mil desaparecidos en el país. Quizá se dará un paso importante cuando las autoridades llamen a las cosas por su nombre.

por Roger Vela