¿Quieres recibir notificaciones de nuestro sitio web?

El comercial de Gillette que pone a los hombres a hablar sobre el machismo

Gillette, la marca más grande de productos para afeitar en el mundo, lanzó un comercial con un mensaje para los hombres: los niños de hoy serán los hombres del mañana y más vale que tengan un buen ejemplo.

Como aún ocurre con las piezas de entretenimiento que se pronuncian en contra de la masculinidad tóxica, el anuncio ha tenido un porcentaje de desaprobación sumamente alto a menos de 24 horas de su estreno: aproximadamente 324 mil dislikes contra 72 mil likes.

Y por supuesto, como revelan los comentarios, la gran mayoría de los inconformes son hombres que ahora afirman que dejarán de comprar los productos de Gillette:

“Por los últimos 20 años he estado usando rastrillos de Gillette. Ahora están todos en la basura. No volveré a comprar sus productos. Ahora estoy haciendo una lista de productos de Procter and Gamble para boicotearlos también“.

¿Por qué molesta tanto un anuncio que invita a ser mejores personas? ¿Qué tienen de defendible el bullying y el acoso sexual? ¿Es éste un caso de “al que le quede el saco, que se lo ponga”?

“Gillette: Hombres, por favor hagan lo posible por tratar a otras personas con respeto

Hombres: VEN AQUÍ BRO REPÍTEME LO QUE DIJISTE EN MI CARA SIN RASURAR”

 

A diferencia de prácticamente toda la publicidad “feminista” de los últimos años, el anuncio de Gillette es notable porque se enfoca en la otra mitad de la población, ésa que tiene la mayor responsabilidad a la hora de perpetuar varios tipos de violencias.

Lo dicen las estadísticas: de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, el 38% de las mujeres asesinadas alrededor del mundo fueron agredidas por sus parejas masculinas. Por su parte, como señala la Organización de las Naciones Unidas, solamente el 6% de los hombres asesinados fueron atacados por miembros de su familia.

¿Esto quiere decir que los hombres no sufren violencia? Por supuesto que no. Sin embargo, son las ideas machistas sobre lo que los hombres “deben ser” lo que termina por dañarlos.

Ya todos sabemos que, más allá de las buenas intenciones de una campaña en contra de la toxicidad masculina está un objetivo: vender. Es cuestionable sobre todo cuando Gillette es la marca detrás de la que se considera la primera campaña en contra del vello femenino en las axilas, a principios del siglo XX. (Vía: Mic)

¿Es oportunista retomar un discurso que se ha amplificado en los últimos años para una campaña publicitaria? Probablemente. ¿Es válido usar el alcance y los presupuestos millonarios de las marcas para responder a décadas de publicidad sexista? Claro que sí.

“Cuando intentamos dejarlo y tener una vida mejor, nuestro padre asesinó a mi mamá y a mi hermana a sangre fría para luego suicidarse. Él creía que tenía derecho a matarnos si no lo obedecíamos.

La campaña de Gillette muestra cómo muchos hombres tienen miedo de que sus creencias cambien. No tengan miedo. Fabríquense a ustedes mismos. No solo adopten la caja masculina de sus padres. Necesitamos crear mejores hombres. Necesitamos esperar más de los hombres“.

Incluso cuando cientos de miles de hombres se sienten ofendidos por el comercial de Gillette (muchos de ellos son los mismos que critican a quienes se ofenden ante el racismo o el sexismo), otros cientos de miles podrían escuchar el mensaje, identificar esas actitudes en ellos mismos y empezar a cambiar… para bien.