Venezuela cree que le queremos hacer un golpe de Estado; en realidad sólo le quieren pegar a AMLO

Anoche, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, exigió a los gobiernos de México y Colombia una aclaración ante las supuestas declaraciones del director de la CIA, Mike Pompeo, de un “plan golpista” orquestado por los tres países para derrocar el régimen bolivariano. Sí, hay mucho que desempacar aquí, así que mejor empecemos.

Pasaron muy pocas horas, y las Cancillerías de ambos países sacaron sendos comunicados, diciendo que ninguno de los dos forma parte de ningún plan intervencionista, que esperan que el pueblo venezolano llegue a un acuerdo entre ellos y que ahí están, echando barrio. (Vía: El Economista)

Las declaraciones de Maduro, vienen, según varios medios, de una serie de tuits que comenzó el Canciller venezolano, Samuel Moncada, después de haber visto un video en el que, según él, Mike Pompeo “confesa” que la agencia a su cargo, la CIA, está gestando un plan “golpista” con los gobiernos de México y Colombia para derrocar a Maduro. Después, en una conversación telefónica con periodistas en la residencia del encargado de negocios venezolano en Washington, D.C., siguió con sus declaraciones y explicó que los dos países latinoamericanos están inmiscuidos porque ya no tienen petróleo, sus oligarquías están “vendidas al imperio”.

De ahí, Moncada pasa a hacer una lista (tan largo como real) de la intervención estadounidense en los países latinoamericanos: desde Allende hasta los Contras y la guerra contra el narcotráfico… y pues ahí no hay mucho que decirle que no sea cierto…

Después, Moncada siguió, diciendo que:

las excusas débiles que han presentado anoche rechazando sin evidencias, de ninguna manera desacreditan, ni de lejos, una pieza de evidencia tan fuerte como es la opinión de la propia boca del director de la CIA y segundo, el récord de la trayectoria de esos dos países” (Vía: Sin Embargo)

Bien… el caso colombiano es punto y a parte (particularmente cuando el presidente anterior, Álvaro Uribe, por poco y entra en guerra contra Chávez en dos ocasiones). Centrémonos en México y por qué, cuando nuestros políticos hablan de Venezuela, la verdad es que lo que menos les importa es lo que pase en Venezuela.

Es cierto, tanto en la Cumbre de la Organización de los Estados Americanos (OEA) como en comentarios “libres”, el Canciller mexicano, el presidente y varios oficiales de alto rango dentro del gobierno mexicano han insistido en que se preocupan por lo que ocurre en Venezuela, sin embargo, lo que quieren en realidad es que buscan terminar de consolidar una idea que han plantado en el discurso: la izquierda mexicana (particularmente Andrés Manuel López Obrador) es Chávez y Venezuela.

Si bien la reciente visita de Vicente Fox a Caracas como “observador internacional”, o el ataque constante que respondió la canciller venezolana Delcy Rodríguez en la Cumbre de la OEA parecieran que siguen un guión “del imperio”, como lo ha acusado el canciller Moncada, todo es aún más simple y seco: 2018.

Vicente Fox, en su reciente expulsión del país lo dejó claro: lo que menos le importa a la derecha mexicana es la derecha venezolana, lo que tanto Fox, como el PRI buscan es que termine de cuajar la idea de que “AMLO es (ahora) Maduro”, tal como en el 2006 lo decía el Consejo Coordinador Empresarial, tal como lo decía Josefina Vázquez Mota en el 2012, tal como, hoy, lo está dice y dice y dice Fox.

Lo que está ocurriendo en Venezuela tiene mil y un formas de interpretarse (aunque tiene pocos resultados posibles), pero cómo la clase política mexicana está hablando de Venezuela tiene una sola explicación: establecer una agenda a partir de la cual abordar las elecciones que están por venir.

Publicidad