Tú no das like en Tinder, lo hace un algoritmo

Este algoritmo está basado en parámetros como belleza, inteligencia, si eres popular o no y una norma patriarcal
Tinder tiene un algoritmo que decide tus matches por ti. Imagen: Especial

Tinder, esa app que usas cuando quieres volver a creer en el amor aunque sea por una noche o encontrar al “azar” a tu media naranja en medio de tantos matches, en realidad funciona bajo un algoritmo que categoriza a las personas para encontrarlas de acuerdo a parámetros que no son los tuyos.

Descubren que Tinder sólo te deja ligar con los que son tan “atractivos” como tú

Sí, Tinder tiene un algoritmo que está basado en parámetros como belleza, coeficiente intelectual, si eres popular o no, además de estar basado en una “lógica patriarcal”.

Judith Duportail, una periodista francesa que realizó un artículo de investigación para The Guardian sobre los espejismos de Tinder, ahora revela que esta aplicación de citas se basa en tu “deseabilidad” para emparejarte o no con otras personas.

En su libro El algoritmo del amor de la Editorial Contra, la francesa refiere que hay 57 millones de personas que descargaron dicha aplicación en su celular y que esperan encontrar a alguien para dejar de lado la soltería, misma que se les ha vendido como una carga en lugar de una oportunidad de autoconocimiento.

Fue en 2016 cuando escuchó que Sean Rad, CEO de la app de citas habló sobre un “ranking secreto” que puntúa a los usuarios y los secciona de acuerdo a qué tan deseable eres.

Más allá de saber si la app de Sean Rad engaña a la gente o no, esta investigación hecha por la periodista francesa destaca que esto juega también con la autoestima de las personas y su idea de querer conocer a alguien como si una app se tratara de destino.

“Su existencia hace ruido en el centro de mis angustias y contradicciones, entre el ego y el deseo de ser guapa, y el deseo de que me importe un comino ser guapa. El deseo de seducir y el deseo de que me vean como una persona y no como un objeto. Entre frivolidad y feminismo, dice la autora y periodista en su libro.

Duportail incluso menciona que la app resguarda datos como los likes de Facebook, las conversaciones, los matches, las horas de conexión, entre otras cosas.

Secretos revelados

La francesa tuvo acceso su informe de datos, constaba de 800 páginas y fue gracias a un matemático suizo que destapó que Uber dejaba encendido el geolocalizador de nuestro celular después de haber terminado el viaje y reveló el escándalo de utilización de datos de Cambridge Analytica.

Tinder te califica y empareja basado en un algoritmo. Imagen: Especial

Ese reporte develó lo siguiente:

  • Las mujeres suelen usar Tinder para mejorar su autoestima
  • Los hombres la usan para tener citas o encuentros de una noche
  • Existe un sistema de puntuación llamado “Elo” que califica a los usuarios de acuerdo a su historial.
  • Elo resta puntos si alguien popular te rechaza y te suma si hacen “match” contigo.

Ello significa que cuando te salen personas para que las “elijas” en realidad te están poniendo contra ellos para puntuarte de acuerdo a si le gustas o no.

Algoritmo patriarcal

Otro de los detallitos con esta app, es que está basado en una “lógica patriarcal”. Sí, resulta que evalúa a hombres y mujeres de distinta forma.

A los hombres mayores los empareja con jovencitas. Además, si los hombres tienen una buena carrera, dinero y presentan un perfil dominante sobre las mujeres, ganan puntos.

Todo esto funciona bajo la inteligencia artificial Rekognition y el sistema “rol de género tradicional” que mide el atractivo de una persona de acuerdo a su edad y apariencia.

La aplicación también categoriza las fotos bajo la premisa de que “las personas con el mismo nivel de atractivo son más susceptibles de entenderse”.

El resultado

A pesar de que cada día se producen cerca de dos mil millones de matches a través de esta app, el uso de la misma es responsabilidad de quien la descarga con sus propios motivos e intereses.

La periodista francesa asegura que no pretende satanizar el uso de la misma, pero sí hay que mencionar que aunque es sorprendente y escandaloso, tal vez es una oportunidad para repensar cómo consumimos tecnología o cómo nos relacionamos.

Hay aplicaciones que controlan nuestras finanzas, lo que comemos, lo que compramos, lo que vemos, lo que guardamos e incluso lo que queremos que sea visto.

Quizá lo realmente importante está en concientizar hasta qué punto le permitimos a la tecnología y los algoritmos adentrarse en nuestras vidas.

Recordar que ninguna app debería decirnos qué tan bonitas o guapos somos, cuánto valemos o calificarnos como producto, ni siquiera comercializarnos el amor y las relaciones de pareja a un click de distancia.

Después de todo, nada debería poder sustituir al 100% la interacción humana real, que ya sea para bien o para mal, es nuestro punto más natural en medio de tanta tecnología.