Sidra, la bebida para terminar el año 2020 y comenzar el 2021

Elegante y burbujeante, la sidra es una de las bebidas alcohólicas más suaves debido a su bajo grado de alcohol y dulce sabor a manzana o pera
La sidra, la bebida de manzana o pera para terminar el año 2020 y comenzar el 2021. Foto: Cuartoscuro

Los últimos segundos de cada año los disfrutamos con uvas en una mano y una copa de sidra en la otra mano.

Elegante y burbujeante, la sidra es una de las bebidas alcohólicas más suaves debido a su bajo grado de alcohol y dulce sabor a manzana o pera.

El origen de la sidra es muy discutido. Se sabe que su nombre proviene del griego ‘sikera’ y del latín ‘sicra’.

La referencia escrita más antigua sobre esta bebida, conocida hasta el momento, fue del soldado romano Plinio el Viejo, quien murió en el año 79 después de Cristo.

En el siglo III, el ‘vino de manzana’ ya era popularmente consumido por los romanos, por lo que su elaboración se popularizó por toda Europa, especialmente en las regiones boscosas, donde se cosechan manzana y pera.

En la edad media, la sidra era tan cotizada, que las autoridades revisaban los inventarios de la bebida dentro de los conventos de monjas.

Ya en la edad moderna, en el siglo XVII, en la provincia de Cantabria, al norte de España, se construyeron dos fábricas de sidra que distribuyeron su producto en la península ibérica.

¿Cómo se elabora la sidra?

El proceso de elaboración de la sidra comienza con la cosecha de manzanas o peras que pasan a la molienda. Los frutos maduros se trituran y se muelen. La masa frutal apachurrada se llama mosto. El mosto se coloca en una prensa y se deja estilar hasta cuatro días para extraer la pulpa.

Después de la molienda viene la fermentación. La pulpa extraída se deja reposar varios días. En esta etapa, los azúcares del líquido empiezan a burbujear y se transforman de manera natural en gas. Para una fermentación exitosa es necesario que la temperatura y el ambiente estén controlados, para que no se cuelen bacterias.

Después de la fermentación, el líquido se cuela para quitarle las partes sólidas y pasa por una etapa de análisis químico de control de calidad y homogeneización del producto.

Finalmente, está listo para ser embotellado.

Sidra en España

La sidra de producción casera tiene el inconveniente de que debe consumirse rápido, esto debido a que las bacterias que participan en la fermentación le quitan el oxígeno y puede caducar pronto.

Por esa razón, a mediados del siglo XIX a los productores de sidra se les ocurrió crear la sidra espumosa, a la que le añaden gas para que resista por más tiempo.

En la provincia de Asturias, al norte de España, es una tradición que la persona que sirve la sidra la escancie, es decir, que eleve la botella por encima de su cabeza y logre que el chorro de sidra caiga el vaso.

El escanciar la sidra sirve para reducir la espuma de la bebida y para que quepa más en el vaso.

Una vez servida, en España suelen tomar la sidra de un solo trago y acostarse en el suelo, un gesto para agradecer a la tierra los alimentos que nos brinda.

Los principales países productores de sidra a nivel mundial son

  • Inglaterra,
  • Francia, y
  • Alemania.

Se estima que cada año se producen 45 millones de litros de sidra, un mercado de más de 50 millones de euros.

Sidra hecha en México

Productores de sidra en Puebla. Foto: Cuartoscuro

En México, la producción de sidra se concentra principalmente en Chihuahua, Durango, el Estado de México y Puebla. Esta última entidad produjo 150 mil botellas en 2018. México está en el lugar número 20 en la producción de manzanas para sidra a nivel mundial.

Aunque a la sidra se le asocia con la navidad y el año nuevo, cada vez más jóvenes la consumen en bares en cualquier época del año, ya que su carácter burbujeante ayuda a la digestión.

Si en estas fiestas vas a desquitarte con el recalentado, considera a la sidra hecha en México como una buena opción para compartir en familia y comenzar el año nuevo.

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