‘Salud en tu escuela’: porque no todo se combate con impuestos a refrescos

Desde hace años, no han sido pocos los esfuerzos para reducir ciertas enfermedades y actividades de riesgo entre los niñxs y adolescentes mexicanxs: impuestos a refrescos, programas de actividades físicas, campañas de “concientización”, todo para que, eventualmente, muchos de esos problemas sigan presentes, hayan incrementado o (cuando el panorama es más “amable”) hayan mantenido sus números estables.

México ocupa el primer lugar del mundo en obesidad y diabetes infantil: alrededor de un tercio de toda la población de entre 5 y 19 años sufre de sobrepeso u obesidad, lo que desencadena enfermedades crónicas (diabetes, hipertensión, propensión a ciertos tipos de cánceres en edades que no se habían visto antes). (Vía: Excélsior)

Ya es un lugar común cuando se habla de enfermedades infantiles, pero a la par de la obesidad, también la desnutrición es un mal que persiste, particularmente en las zonas rurales del país, donde cerca del 15% de la población de entre 5 y 14 años sufre desnutrición crónica, lo que se convierte en una crisis sanitaria cuando se observa a las comunidades indígenas: que un niñx indígena muera por enfermedades relacionadas a la pobreza y desnutrición (diarrea o anemia) es tres veces mayor. (Vía: UNICEF)

Si bien se ha demostrado que medidas como el impuesto a “las comidas chatarra” logró disminuir su consumo de manera significativa en ciertos sectores, lo cierto es que hay mucho camino aún por recorrer: las escuelas siguen siendo un espacio de batalla legal, y, a pesar de que son un lugar en el que se pueden crear estrategias de trabajo conjunto para educar, concientizar y “activar” a los niñxs.

Uno de los principales problemas que han detectado organizaciones internacionales como la Cruz Roja y la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el sistema de salud mexicano es la casi inexistencia de medicina preventiva: por lo general, vamos al doctor hasta que nos sentimos mal, hasta que algo nos duele o hasta que -muchas veces- es demasiado tarde. Temas como el autocuidado (sobre el que se ha hecho mucha promoción en temas como el cáncer de mama, por ejemplo), prácticamente no existen para otros males, fuera de campañas… un tanto risibles.

Muchas de las enfermedades que te hemos mencionado podrían reducir sus números con la presencia constante de un médico, del autocuidado y de medicina preventiva, que sigan creciendo demuestra la urgencia de programas desde el gobierno federal para que las confronten directamente. Si bien el gobierno de Miguel Ángel Mancera había activado con bastante efectividad el programa “Médico en Casa” en la CDMX, no había habido, hasta el momento, un programa federal semejante.

Salud en tu escuela, en ese sentido, es un espacio urgente en el cuidado y prevención que, por primera vez, ataca de forma completa un problema complejo: es un ejercicio colaborativo entre la Secretaría de Salud (SSA) y la Secretaría de Educación Pública (SEP), que, primero, comenzará en 11 estados, con mil 760 escuelas: médicos que buscarán prevenir directamente junto con los niñxs y adolescentes enfermedades como la diabetes, desnutrición y otros que “no se ven tan fácil”, como problemas auditivos y visuales que afectan directamente el aprendizaje y aprovechamiento de los niñxs.

Porque no todo se acaba cuando dejemos de comprar refrescos… (de esos mismos que el presidente ha dicho que acompaña su comida todos los días)