Incrementar el salario mínimo a 92 pesos sería apenas lo justo

Primero Alfonso Navarrete, desde la Secretaría del Trabajo, declaró que estamos en condiciones óptimas para subir el salario mínimo. Luego la Coparmex en reunión con Mancera también dijeron estar de acuerdo con el aumento. Así es, queridos lectores: gobierno y empresarios quieren subir el salario mínimo; o al menos están tan dispuestos que proponen que llegue a los 92 pesos. Sería una estupenda noticia, de no ser porque apenas sería suficiente. (Vía: El Financiero)

En un país donde más de siente millones de personas viven con el salario mínimo, es decir con 2,441 pesos al mes, parece más que saludable subirlo. Tanto que desde ayer el dirigente de la Coparmex, Gustavo De Hoyos, estuvo de acuerdo en que podría subir. Sin embargo el pequeño problema es que sólo de enero a abril el salario mínimo perdió casi 32 pesos de poder adquisitivo. ¿Por qué? Por la inflación. (Vía: Expansión)

La inflación, aunque es indispensable que exista para que las economías crezcan, en nuestro caso reciente ha sido perjudicial: los salarios no han aumentado al mismo ritmo. Cuando obreros o gobernantes coquetean o exigen subir el salario mínimo la queja general es que desincentiva la inversión, pues un atractivo de la mano de obra mexicana es que sumamente barata. Sin embargo ahora la mano de obra del país se distingue más por su grado de especialización, una cualidad que no cualquiera tiene aún cuando el país tiene un déficit de mano de obra especializada: sí, hacen falta muchos más planteles de Conalep.

También es común que los empresarios pretexten que los salarios subirán de forma natural cuando suba la productividad, lo cual en nuestro país ha resultado ser una enorme mentira: ocho años de aumento estable de la productividad no se ha reflejado en los salarios.

Los riesgos de subir el salario mínimo siguen siendo los mismo: aumento de la inflación. Pero el salario mínimo se ha achicado considerablemente este año. Subirlo  quiere decir que los trabajadores recuperarán algo del terreno perdido, no que ganarán más. Que gobierno y empresarios estén de acuerdo en incrementar el salario mínimo a 92 pesos es una noticia agridulce.