Quinto Informe de EPN: datos del México en el que todos quisiéramos vivir

Hoy, en Palacio Nacional, el presidente Enrique Peña Nieto dió su quinto informe de gobierno. Para que no tengas que echártelo, nosotros nos fregamos. 

Como había sido anunciado en la semana, el primero de septiembre sólo fue la entrega del informe en San Lázaro y, hoy, desde el medio día, los canales de radio televisión se conectaron a la señal de la Presidencia de la República.

Para el tío chavorruco de Plumas Atómicas, toda la ceremonia se parece mucho a los viejos años, cuando el Partido Revolucionario Institucional (PRI) celebraba “el día del Presidente”: un público seleccionado con cuidado, una lectura monótona pero interrumpida constantemente por aplausos y ovaciones de pie.

Cómo nos dijeron en Twitter, el informe pareció ser el de un país en el que todos quisiéramos vivir, pero sólo unos cuantos entran.

Enfocado sólo en los números positivos, Enrique Peña Nieto enlistó los “logros” de su gobierno: en el lado económico, se centró, principalmente, en el incremento del salario mínimo (sin señalar la inflación, que sigue subiendo, por ejemplo); en lugar de hablar de la violencia que se ha desatado en el país a lo largo de su sexenio, prefirió hablar de los “planes de seguridad”: programas que se han demostrado ineficaces para frenar la ola de asesinatos, feminicidios y desapariciones que crecen en el país.

Obviamente, las menciones a la investigación del espionaje que el gobierno federal presuntamente ejerció contra periodistas, activistas y oposición política quedaron fuera del informe, así como una larga lista de denuncias y reclamos que la sociedad civil y grupos políticos han pedido desde el 2012: la desmilitarización de la seguridad pública o la crisis que, desde hace un par de años, enfrentan las instituciones culturales y de investigación científica.

A lo largo de este año, la relación “bilateral” entre México y Estados Unidos ha ocupado buena parte de la agenda presidencial, al menos en sus discursos. Lejos, parece, quedaron los momentos en los que ni Enrique Peña Nieto ni Luis Videgaray Caso “no escucharon” la declaración de Trump diciendo, junto a ellos, que nosotros pagaríamos por el muro fronterizo.

En Palacio Nacional, dijo que no se aceptará nada que “no aceptaremos nada que vaya en contra de nuestra dignidad como nación”… el chiste se cuenta solo. La mención al grupo de renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte le trajo más aplausos y ovaciones e insistió en que ese equipo trabajará “de buena fe”… aún cuando no haya nada de ello en el equipo estadounidense y el de Canadá esté dispuesto a olvidar a México a la primera oportunidad.

Para cerrar (y no perder la costumbre) el presidente hizo un comentario que podría ponerlo en problemas con el Instituto Nacional Electoral (INE)… Como cierre, acusó que los “avances” y “el futuro” están en peligro por la encrucijada que vive el país (o sea, las elecciones del 2018).

Como mamá que te dice “haz lo que quieras”, Peña Nieto cerró su penúltimo informe diciendo que quedaba en los ciudadanos elegir entre “modelos del pasado que no funcionaron” o “la construcción del futuro”. Sí, por si no quedaba duda alguna que lo que estaba diciendo era tema electoral…

¿Cómo irá a estar el último informe? Porque hace seis años, el último informe de Calderón vino con una batalla campal en las calles de la CDMX…