Las propuestas para el muro de Trump: desde un tren hasta residuos nucleares

¿Qué podrían tener en común un tiradero de residuos nucleares, un remedo de la Gran Muralla China o un monorriel? Tan divergentes proyectos fueron presentados como propuestas formales para el muro de Donald Trump.

Ahora que la fecha para presentar proyectos para el muro fronterizo que Donald Trump prometió durante su campaña presidencial, se ha empezado a hacer públicos algunos de los diseños que se inscribieron en la contienda. Donald Trump ha declarado que ya ha revisado algunos de ellos pero se rehusó a revelar más detalles al respecto. Sin embargo, si algo es seguro es que hay algunas propuestas para el muro que son cuando menos pintorescas. (Vía: Expansión)

Una compañía de Pittsburgh, por ejemplo, ha propuesto una fosa con desechos radioactivos. Como si los gases tóxicos y la radiación fueran poca cosa, el proyecto de Clayton Industries contempla una reja de treinta metros por si alguien logra cruzar. Pero no se crean: según el dueño de la compañía contratista su muro sería casi ecológico pues “los residuos serian utilizados para generar electricidad”.

Aunque la energia nuclear capaz de crear mutantes pero al parecer no de contener migrantes parece excesiva, no se queda atrás la propuesta de crear una copia de la Gran Muralla China, tan alta como un edificio y tan amplia que se podría conducir en coche encima de ella. De hecho, los creadores de tan humilde propuesta contemplan que la muralla no sólo detenga la migración y el narcotráfico sino que se vuelva un centro turístico y de paso sea un símbolo de “la defensa de la cultura americana”. Muy humildes, ellos comparan su propuesta de muro con el muro romano que “defendió los límites de la cultura occidental.” Porque claramente 1) en México somos bárbaros y 2) el imperio romano no desapareció. (Vía: The Guardian)

Si bien muchas de las propuestas del muro son tan estridentes y demenciales como el presidente que las convocó, algunas son más bien una declaración de principios y de discrepancia política o, al menos, buscan sacarle provecho económico a la propuesta de Trump. Por un lado una compañía propone que ya que habrá muro al menos sea verde: una enorme contracción de paneles solares que de paso sea buen negocio: Según sus cálculos, la energía eléctrica producida podría costear la construcción del muro.

Acaso la propuesta que más ha llamado la atención es tan inviable como sensata: un monorriel que una ambos países en lugar de separarlos. La idea es crear una zona administrada por México y Estados Unidos donde la gente cruce libremente y puedan transportarse en un tren que conectaría ambos territorios en lugar de dividirlos.

Curiosamente, las mismas autoridades y compañías que en un principio rechazaron o minimizaron la propuesta fronteriza de Donald Trump ahora la ven como una oportunidad para obtener dividendos económicos. Sin embargo, el entusiasmo de los contratistas no impide que los retos económicos y logísticos del muro sea aún enormes. (Vía: El País)

El muro de Trump sigue siendo descabellado pero algunos ya se contagiaron de su locura.

ANUNCIO