¿Prohibir el consumo de plásticos salvará al mundo? No, bueno… no del todo

De verdad no hay consumo ético (ni ecológico) dentro del capitalismo
¿Salvará al mundo prohibir plásticos desechables?

Cada vez son más ciudades y hasta países que determinan prohibir los plásticos desechables como una medida para combatir la producción de basura y la contaminación, pero ¿estas medidas son suficientes?

Como siempre, nos encantaría tener una respuesta sencilla: sí, no. Bien, mal. Pero, como todo en esta vida, no hay respuestas sencillas a problemas tan complejos como la producción y consumo de bienes en nuestra época.

Todos sabemos del daño que producen los popotes y las bolsas de plástico: son toneladas de plásticos que no se degradan, que terminan comidos por animales marinos o se convierten en microplásticos, como acto de hybris, volvemos a consumir en el pescado que comemos y en agua que bebemos.

Por ello, y ante imágenes tan terribles como la tortuga con el popote en la nariz o la ballena varada repleta de bolsas de plásticos, las medidas que cada vez más ciudades establecen es prohibir el uso de plásticos.

Por supuesto hay alternativas , ¿pero son más ecológicas? Bueno… No tenemos una respuesta que te vaya a gustar.

De acuerdo a múltiples estudios, producir una sola bolsa de tela genera más contaminación atmosférica, requiere muchísima más agua, produce múltiples desechos y consume más recursos que una bolsa de plástico.

Para que quedes “tablas” en cuanto a tu huella de carbono y consumo hídrico, tendrías que utilizar tu bolsita verde de cierto supermercado cientos de veces (393 veces, para ser exactos) para que de verdad sean una opción “ecológica” contra las desechables. (Vía: The Verge)

Tanto la Agencia de Protección Ambiental de Dinamarca como la Agencia Ambiental del Reino Unido, determinaron en sendos estudios que el impacto ambiental que tú individualmente produces depende mucho más de tus hábitos de consumo que del material de tus bolsas.

Qué pones en tus bolsas del súper y cómo llegas a él afecta más que las bolsas que uses. Eso no significa que estemos negando el terrible impacto que generan las bolsas desechables: en 2014, ocuparon el séptimo lugar de basuras en el océano y todos ya vimos varias ballenas con la panza llena de bolsas.

¿Pero estas políticas públicas responden a una medida integral y efectiva contra la contaminación o sólo son una medida popular que no soluciona nada? (Vía: Wired)

Tal como te decíamos con los popotes, el problema no es (tanto) tu consumo de bolsas, sino la producción de plásticos: vaya, no es un problema de consumo individual, sino de un sistema de producción y consumo.

Sin duda, la versatilidad y bajo costo de producción de los plásticos generaron buena parte del problema que enfrentamos, pero esto fue producido por una industria completa. (Vía: Business Insider)

Eso no significa que mandes todo a la fregada y quemes bolsas como si ya nada importara: simplemente, hacernos conscientes del impacto de nuestro consumo debería de presionarnos para, a su vez, presionar una legislación mucho más comprensiva que simplemente prohibir bolsas de basura.