La contradictoria política de movilidad de la CDMX

Aunque el IMCO propuso impuestos en zonas con congestión vial, el gobierno de la CDMX anunció la construcción de tres nuevos puentes peatonales
Se da mayor prioridad a los coches en la CDMX, aunque sólo 24.6% de los trayectos se realizan en automóvil

No es un secreto que la movilidad en la CDMX está congestionada. Pareciera que esto se debe a que las políticas públicas se contradicen a sí mismas, además de beneficiar únicamente a los usuarios con automóviles particulares. Así, mientras se proponen impuestos progresistas que desmotivan el uso de automóviles, también se ha iniciado la construcción de tres nuevos puentes vehiculares.

Por un lado, el IMCO (Instituto Mexicano para la Competitividad) propuso implementar impuestos a las zonas que ya tienen congestión vial como Viaducto, Periférico, Circuito Interior y Zaragoza. Además, busca volver a aplicar el cobro de la tenencia. 

Estas opciones se convertirían en una alternativa para reducir el uso de autos particulares e incentivar el uso de transporte público. Igualmente, en las zonas más congestionadas como el Centro Histórico y la Condesa, se podría implementar una tarifa para entrar en automóvil. (Vía: Excelsior)

Sin embargo, ese mismo día (el 11 de septiembre), el gobierno de la CDMX anunció la construcción de tres nuevos puentes vehiculares –enfocados, claro, en coches particulares–. Esos son:

  • Puente vehicular Periférico y Canal Nacional, que tendrá una longitud de 1,745 m. Este puente, de menos de dos kilómetros, va a tener una inversión de 680 millones de pesos. Se estima que el periodo de construcción sea de agosto 2019 a diciembre 2020.
  • Puente vehicular Emiliano Zapata, con una longitud de 304 m y una inversión de 50 millones de pesos. Se estima que se terminará para diciembre 2019.
  • Puente vehicular Circuito Interior y Eje 6 Sur, con una longitud de 564 metros y una inversión de 150 millones de pesos. Se estima que estará listo para marzo 2020. (Vía: Gobierno CDMX)

La inversión dedicada a los automóviles aparece como una contradicción cuando se toma en cuenta que únicamente 24.6% de los viajes se realizan en coches particulares. El resto se realiza en transporte público (49.5%) y de forma no motorizada (25.9%).

Sin embargo, gran parte de las inversiones públicas se dedican únicamente al transporte particular. En 2015, únicamente el 6% de la inversión pública de movilidad se destinó al transporte público. 

Inversión pública entre 2011 y 2015. (Imagen: Invertir para Movernos)

Las pocas personas que sí se transportan en automóvil tienden a hacerlo de manera “ineficiente”, ya que el promedio de ocupación es de 1.2 personas por vehículo y la distancia recorrida en general corresponde únicamente a 7km. Peor aún, dicho recorrido realizado, por ejemplo, por una camioneta 4×4 equivaldría a la emisión de 2kg de CO2. (Vía: Consumo vehicular)

En México, 72% de los accidentes vehiculares suceden por autos particulares. (Imagen: Twitter)

Igualmente, el 72% de los accidentes de tránsito son causados por automóviles y el 6.2% implican atropellamiento de un peatón. Y, el uso de automóviles nos cuesta a todos. Según el IMCO, la congestión automovilística en la CDMX cuesta anualmente 47 millones de pesos. Además, se estima que los usuarios pierden 146 horas anuales en los trayectos en coche particular. (Vía: IMCO)

La congestión, sin embargo, afecta también a los usuarios de transporte público. En promedio, ellos pierden 40% más tiempo en traslados que los usuarios de coches particulares. Ante estos datos, ¿sigue siendo lo mejor para el groso de la población enfocar las políticas públicas en los automóviles y no las personas?