¿Una ‘Constitución moral’ para México?… ¿es en serio, AMLO?

Al ser abanderado por el Partido Encuentro Social (PES), Andrés Manuel López Obrador propuso la creación de una “Constitución moral” para el país:

“hacemos el compromiso de convocar, con este propósito, a muchos ciudadanos, mujeres y hombres de buena voluntad para la elaboración de una Constitución moral, de un Código moral, así como existe una Constitución política, vamos entre todos a elaborar una Constitución moral (Vía: El Universal)

El discurso fue hecho expresamente para la militancia del PES: decisiones léxicas como “hombres y mujeres de buena voluntad” (paráfrasis medianamente incluyente tomada del Evangelio de Lucas 2:14) hasta la constante insistencia en el amor y “el camino” dejan claro que López Obrador conoce a su público: un partido nacido de evangelistas que, todavía hoy, es dirigido por personalidades de esa misma comunidad.

Sin embargo, en el contexto electoral, cada discurso e suma a una estrategia político-electoral. En medio de un debate nacional respecto a los derechos de la comunidad LGBT, legalización de la marihuana y una “revolución radical” sin violencia (sus palabras), ¿sumarse a la retórica ultramontana de la política evangélica (esa homófoba, tránsfoba y racista) y su “moral” es una estrategia o un desatino?

AMLO propone una constitución moral frente al PES
López Obrador jura protesta como candidato del partido evangélico

Ya lo habían hecho antes… y mejor: la Cartilla moral de Alfonso Reyes

La moral siempre ha sido una pésima guía para organizar un gobierno, para pensar una sociedad o para reformar un sistema político. Con todo y que los grandes revolucionarios, teóricos y pensadores políticos terminan por simplificar sus argumentos en una lucha entre ‘bien y mal’ (es decir, una calificación moral), todos saben que esas mismas categorías son mucho más complejas de lo que se puede permitir el discurso electoral.

La moral, en más de un sentido, no es más que clasismo con diferentes argumentos. Alfonso Reyes, ensayista mexicano de la primera mitad del siglo XX y uno de los principales pensadores de “lo mexicano” en el México posrevolucionario, escribió en 1944 la Cartilla moral, un ensayo a petición del entonces secretario de Educación , Jaime Torres Bodet.

Reyes y Torres Bodet platicando en la Capilla Alfonsina
Reyes y Torres Bodet, ca. 1950

Entonces, con la Segunda Guerra Mundial en su apogeo (y la propaganda estadounidense y nazi dando vueltas por el territorio nacional), el texto de Reyes fue distribuido en prácticamente todas las escuelas del país y se convirtió en una lectura obligada.

Propaganda, al final del día, para contrarrestar más propaganda, el texto de uno de los fundadores del Colegio de México definía desde el primer momento la diferencia entre ética y moral: una “voluntad”, la primera, una “costumbre”, la segunda.

Portada de la Cartilla Moral, editada por el FCE
Portada de la Cartilla Moral, editada por el FCE

Reyes, a lo largo de su ensayo, entiende que la moral no es de aplicación universal: todos entendemos que hay bien y mal, sin embargo no todos tenemos las mismas definiciones para ello, a pesar de que nombra en las primeras líneas, a la moral como una “Constitución no escrita”.

Derechos, legislación y “cultura” son puntos de acuerdos sociales. Entonces, la costumbre (la moral) va supeditada a los acuerdos éticos y legales que construyen y conforman a las sociedades; por lo tanto, una Constitución moral escrita y vigente sería, en más de un sentido, una absoluta contradicción para Reyes (y para los filósofos en los que fundamentó su pensamiento mexicanista).

¿Código de su costumbre o nuestra voluntad?

En el congreso del PES en el que juró protesta como candidato presidencial del partido evangélico, López Obrador prometió que ese “Código moral” se haría a partir del diálogo:

Deben incluirse principios y derechos de nuestro tiempo, los derechos actuales, conseguidos o por conseguir como la no discriminación, la diversidad, el respeto a la diversidad, la pluralidad, el derecho a la libre manifestación de ideas, en suma estos fundamentos deben tomarse en cuenta para poder hacer realidad una república amorosa y debemos tener un código del bien.” (Vía: Reforma)

Simpatizantes de Morena protestan alianza con PES
Simpatizantes de Morena protestan alianza con PES

¿Ese “código moral” defenderá los mismos derechos que el PES ha luchado por abolir en el país, esos derechos frente a los que Morena ha guardado silencio una y otra vez, exactamente esos mismos derechos que Andrés Manuel no ha defendido, no ha impulsado y sobre los que nunca ha opinado? ¿Ese código será su costumbre o nuestra voluntad?

Por: Redacción PA.