‘No hay chile que les embone’: Peña Nieto

Ayer, el presidente Enrique Peña Nieto expresó de “manera coloquial” su molestia por los cuestionamientos que ha levantado la detención de Javier Duarte con la frase: “No hay chile que les embone. Si no los agarramos, porque no los agarramos; si los agarramos, porque los agarramos.” (Vìa: El Excelsior)

¿Quién sí detuvo a Duarte y a Yarrington? Para nuestro presidente su esfuerzo cuenta, y cuenta mucho. Aunque no trabajó tanto para detener a los ex gobernadores.

Después de una semana de vacaciones, el Presidente Enrique Peña Nieto reconoció la colaboración de las autoridades mexicanas con las autoridades internacionales para capturar a sus ex compañeros de partido.

“Las recientes capturas de ex gobernadores requeridos por la justicia son un mensaje firme y contundente del Estado mexicano contra la impunidad[…]. La localización fue gracias al intercambio de información y trabajo coordinado de instituciones del gobierno mexicano con la de otros países.” Expresó el presidente en la toma de protesta de Carlos Aceves del Olmo a la nueva dirigencia del Congreso del Trabajo (CT).


El mandatario llega muy tarde a la ola de opiniones y comunicados sobre las detenciones de ambos ex priístas, que afirman que la de Javier Duarte es un montaje para recuperar el futuro sombrío que le espera al PRI en las elecciones del Estado de México y del 2018.

¿Pero qué sí hizo el gobierno de Peña Nieto para detener a Yarrington y a Duarte?

El pasado domingo 9 de abril la Procuraduría General de Justicia (PGR) dio a conocer la detención de Tomás Yarrington, señalando que la captura se había logrado por una orden de Aprehensión librada por el Juzgado Segundo de Distrito de Procesos Penales Federales en Tamaulipas. (Vía: Animal Político)

Pero al día siguiente la Policía de Italia aclaró que la detención del ex gobernador de Tamaulipas fue para cumplir con una orden de aprehensión y petición de extradición girada por el gobierno de Estados Unidos. (Vía: Sin Embargo)

Tal vez fue la recompensa de 15 millones de pesos la que motivó a las autoridades de Estado Unidos e Italia a dar con el paradero del ex gobernador.

Seis días después, el sábado de gloria,  la PGR informó que con la ayuda de la república de Guatemala se había detenido a Javier Duarte, quien llevaba seis meses prófugo. Este balde de agua fría interrumpió las vacaciones de todos, y la noticia que algunos creíamos era otra broma de Lopéz-Dóriga, se convirtió en una profecía cumplida, claro, más al sur.

Pero desde la sonrisa de Duarte, su detención en un lujoso hotel lleno de turistas y la libertad de su esposa Karime Macías, se ha mencionado que todo es un posible montaje o que un amparo demorará hasta un año  su extradición a México.

Thelma Aldana Hernández, Fiscal General de la República de Guatemala explicó que, aunque las autoridades mexicanas solicitaron la colaboración de la Fiscalía General de la República de Guatemala y a pesar de que el Gobierno federal realizó un operativo en conjunto con la Interpol en Guatemala, la detención no podía realizarse antes, porque la PGR, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores, no había solicitado la detención provisional con fines de extradición del ex mandatario veracruzano. (Vía: Sin Embargo)

Solicitud que fue enviada el mismo día de la aprehensión.

Pero como dijo nuestro presidente el día de ayer: “Quienes quebrantan la ley deben responder por sus actos. Independientemente de lo que determine el Poder Judicial.” Porque, como sea, todos los mexicanos creemos en la justicia divina… ¿o no?