¿Y sí servirá de algo pasar de la PGR a una Fiscalía?

¿Por qué debe importarnos el proceso de la conformación de la nueva Fiscalía de General de la República? Porque de ella dependerán las investigaciones y la impartición de justicia en nuestro país, es decir, la Procuraduría General de la República (PGR) desaparecerá y es su lugar se instaurará un órgano autónomo que no dependa del ejecutivo.

Pero hay detalles dentro de este proceso de transición que, de no tomarlos en cuenta, de nada servirá una fiscalía  nueva la cual corre el riesgo de cargar con todos los vicios de opacidad e impunidad con los que actualmente carga la PGR.

Primero, es necesario comprender las principales diferencias entre la PGR y la Fiscalía:

  • La PGR era una dependencia del Poder Ejecutivo Federal / La Fiscalía será un órgano constitucional autónomo
  • El procurador era nombrado por el Presidente, ratificado por el senado y podía ser removido libremente por el Ejecutivo / El fiscal será nombrado por un proceso democrático que pasará por el senado; el cargo será ocupado por 9 años y sólo podrá ser removido por causas graves.
  • Anteriormente, los subprocurador, el oficial mayor y el visitador oficial eran nombrados y removidos por el presidente / En el futuro, la Fiscalía General contará con la Fiscalía Especializada en Materia de Delitos Electorales y la Fiscalía Especializada en el Combate a la Corrupción, ambos fiscales serán elegidos por el fiscal general pero podrán ser objetados por el senado.
  • Finalmente, hasta el momento el procurador acude a las cámaras cuando lo llaman a comparecer en el marco del informe de Labores del Ejecutivo / Ahora el fiscal estará obligado a presentar un informe anual de actividades y a comparecer ante cualquiera de las dos cámaras cuando se le cite a rendir cuentas o informar sobre su gestión. (Vía: Milenio)

Pero en toda esta transformación que, a grandes rasgos augura un avance en materia de justicia, hay un pequeño detalle: el procurador general que se encuentre en funciones al momento de que inicie actividades la Fiscalía General tendrá pase automático.

 

¿Qué consecuencias trae el pase automático del actual procurador a ‘nuevo’ fiscal?

En su momento, el detalle del pase automático fue objetado por los partidos políticos del PAN y el PRD. Ante esto, el presidente Peña Nieto se vio obligado a ‘apaciguar’ la crítica y enviar una iniciativa de reforma en noviembre del 2016 para que el actual procurador no tuviera el pase automático si no que sólo fuera considerado como posible candidato, pero esa propuesta tampoco ha sido discutida.

“El transitorio décimo sexto de la reforma constitucional que establece el tránsito del Procurador a Fiscal en forma automática, no abona a centrarse en la discusión del modelo institucional de la Fiscalía”, expresaba el documento enviado por el presidente. ( Sin Embargo)

Obviamente el beneficiado del pase automático sería el ex senador priísta y sucesor de Arely Gómez, Raúl Cervantes Andrade.  Apenas ayer les contamos algunos detalles de este personaje y también de dos organizaciones que trabajan para no permitir que el proyecto de la nueva fiscalía se vea opacado por este dichoso pase automático.

 

 

Raúl Cervantes, quien desde octubre ha ocupado el cargo como procurador general de la República, a quien se le ha cuestionado su actuar ante los presuntos casos de espionaje y que en su momento la CIDH aseguró que no era confiable que la PGR llevara este caso. Procurador al que se ha exigido investigue el caso de Odebrecht y sus nexos con políticos mexicanos y empresarios, entre ellos Emilio Lozoya.

No ha logrado sentencia contra narcotraficantes, secuestradores o extorsionadores notorios en México; con mucho trabajo, su ministerio público apenas pudo empapelar a Javier Duarte por unos cuantos millones.
Más los casos que aún arrastra la dependencia y que siguen sin resolverse o presentar avances sustanciosos, como es Ayotzinapa y Tlataya.
¿Cómo se puede confiar en un Procurador que no investiga la corrupción en el Gobierno? ” 
Pregunta Adela Navarro en su articulo, ‘Cervantes, la apuesta del PRI por la impunidad política‘.

 

Protestas y propuestas

Ante esta situación organizaciones de derechos humanos, sociedad civil y empresarios se han unido para proponer un cambio en el transitorio de la reforma.

El día de ayer se dieron cita al pie del Ángel de la Independencia al rededor de 299 organizaciones sociales y empresariales, las cuales expresaron su rechazo al pase automático de Raúl Cervantes como ‘nuevo’ fiscal.

Además enviarán en los próximos días, un proyecto al Congreso de la Unión para que sean modificados los transitorios de la reforma política, en donde se encuentra enmarcada la iniciativa de la Fiscalía. Un punto importante de este proyecto de la ciudadanía es que ningún aspirante podrá ocupar el cargo si ha tenido un puesto de elección popular en los últimos cuatro años.

Dos grandes frentes reúnen a las asociaciones civiles y grupos de empresarios, #VamosPorMás y #FiscaliaQueSirva. Entre los grupos se encuentra, desde el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) hasta Article 19 y el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez A.C.; también figuran nombres como el de Daniel Jimenez Cacho, Denise Dresser, Gael García Bernal, Eugenio Derbez, Sergio Aguayo, Carlos Garfia, entro cientos de personas más. 

El próximo 1 de septiembre inicia el penúltimo periodo de sesiones del Poder Legislativo Federal, de ese día y hasta el 15 de diciembre y posteriormente del 1 de febrero al último día de abril de 2018, la ciudadanía tendrán dos únicas oportunidades para que los legisladores aprueben los cambios y la Ley Orgánica para que entre en vigor la Fiscalía General de la República.

¿Escucharán los legisladores a una sociedad cansada del actuar de la PGR?