Trump da entrevista al New York Times y es el mejor show de comedia del mundo

El día de ayer, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump dio una… interesante entrevista al New York Times, el periódico al que una y otra vez se ha referido como “perdedor” y creador de “fake news”. Sabemos que, bueno, Trump es Trump, y para estas alturas, no se puede esperar nada inteligente de él, así que los entrevistadores hicieron lo que todo mundo esperaba: trollearlo, hacerle preguntas que lo hicieran decir justo lo que se esperaba y confiar en que su afán de presumir absolutamente de todo lo hiciera meter la pata.

Lo lograron y con honores.

Además de las enormes metidas de pata que probablemente le costarán debido a las acusaciones por su presunta complicidad con Rusia, dijo varias cosas que, si no hubieran sido dichas por un presidente en la Oficina Oval de la Casa Blanca, apostaríamos a que son simples malacopeces.

¿Que qué tan mal estuvo?

Empecemos con el momento más épico: su explicación de cómo le asignaron su lugar en una gala en Alemania:

TRUMP: Tenías una ópera y luego una fiesta de cocteles para la gente de la ópera y luego tenías a los líderes con sus esposas, y otros líderes en Europa y quizá de otros lados, y bueno, entran. Nos sentamos en esta mesa muy, muy larga, en la que cabían al menos 60, 65 personas y con espacio de sobra ¿sí? Es una mesa muy grande en un cuarto muy grande. Pero no había nada sospechoso al respecto, hacia allá fuimos. Y creo que decía en la lista, como encargo de la canciller alemana y Alemania, que habrá una ópera, habrá cocteles, habrá cena. Creo que la multitud se redujo para la cena — ya sabes, era con los líderes, principalmente. Pero líderes… y [Christine] Lagarde. Y [inaudible]. ¿Ajá?, entonces, estamos sentados en esta mesa enorme. Y las esposas estaban separadas de sus esposos, lo que hacen a veces, a veces no lo hacen, pero lo hicieron. Siempre es más fácil cuando no lo hacen, porque tienes siempre a alguien con quién hablar, ¿no? Y estaba sentado cerca del presidente de Argentina, su esposa,  linda mujer, habla inglés, y la esposa del primer ministro de Japón, Primer Ministro Abe. Excelentes relaciones. Entonces, estoy sentado ahí. Había un traductor de japonés, porque de otra forma hubiera sido más difícil. Pero me disfruté la tarde con ella, y es una mujer muy adorable, y disfruté — todo estuvo muy bonito. (Vía: NYT)

Entre las joyas que pudimos encontrar de… bueno, un pajar de joyas y sin sentidos, aseguró que un discurso que dio en Polonia fue “calificado como el mejor discurso que ha dado un presidente estadounidense en suelo extranjero” y que se lleva muy bien con Angela Merkel. Aseguró luego que a Emmanuel Macron (el nuevo presidente de Francia que no ha escondido en ningún momento su poco cariño por el presidente más naranja del mundo) “le encanta tomar [su] mano”.

Otro momento digno de risas fue provocado por los entrevistadores. En esa misma gala, que fue el pretexto para guiarnos concienzudamente por la etiqueta de asientos y distribución, le tocó sentarse a lado de Akie Abe, la esposa de Shinzo Abe, primer ministro japonés y, bueno, mejor lo dejamos hablar a él:

Entonces, estaba sentado a lado de la esposa del Primer Ministro Abe, quien creo que es un chico increíble, y ella es una increíble mujer, pero no habla inglés.

HABERMAN: Nada de nada, ¿verdad?, ¿cero?
TRUMP: ni ‘hola’.
HABERMAN: Eso ha de haber sido incómodo.
TRUMP: Bueno, es difícil, porque, ya sabes, estás sentado ahí por —
HABERMAN: Horas. (Vía: NYT)

Ni tarde ni perezoso, el internet ayudó a contradecirlo: Akie Abe no sólo sabe decir “hola”, ha dado discursos y conferencias completas en un inglés más fluido (y coherente) que el del presidente de los Estados Unidos. Quizá, más bien, intentó hacer todo lo posible por no hablar con el cheeto presidencial…

No conforme con sus amplios conocimientos de comunicación, etiqueta y saludos de mano, también hubo un momento en el que Donald Trump se puso académico, recordó todo su conocimiento de Historia Universal y empezó a hacer un breve recuento de la historia de las invasiones fallidas contra Rusia:

TRUMP: Bueno, Napoleón terminó un poco mal. Pero le pregunté eso [a Macron]. Entonces, le pregunté al presidente, le dije, ¿qué con Napoleón? Él dijo: ‘No, no, no. Lo que Napoleón hizo fue increíble. Él diseñó París.”  [murmullos] La matrícula de las calles, cómo funcionan, ya sabes, de todo. Él hizo muchas cosas, incluso más allá. Y su único problema fue que él no fue a Rusia porque tenía actividades extracurriculares, y ellos se murieron congelados. ¿Cuántas veces Rusia se ha salvado por el clima? [inaudible] Lo mismo le pasó a Hitler. Pero por esa razón. Hitler quería consolidar. Él estaba dispuesto a caminar hasta dentro. Pero él quería consolidar, y fue y bajó a 35º bajo cero y ese fue el final de ese ejército. Pero los rusos tienen grandes soldados en el frío. Ellos usan el frío a su favor. Digo, han ganado cinco guerras donde los ejércitos que lucharon contra ellos se murieron congelados. Es bien impresionante. Entonces… nos está yendo muy bien. A la economía le está yendo increíble. (Vía: NYT)

Si el poder que recae el ejecutivo de los Estados Unidos no fuera suficiente como para borrarnos de la faz de la Tierra con armas nucleares porque alguien se burló de sus manos, nos estaríamos riendo a carcajadas. La verdad, la mesa de redacción de Plumas Atómicas está algo así: