Planean “canal de Panamá mexicano” sin consultar a nadie

Alejandro Murat Hinojosa, gobernador del Estado de Oaxaca, ha anunciado en diversos medios la construcción del “Canal de Panamá mexicano“. El cual buscará unir los océanos Pacífico y Atlántico a través de un proyecto entre Oaxaca y Chiapas. ¿Cuáles serán los costos humanos y culturales de este proyecto?

De hecho, esta ambición no es reciente. Otros gobiernos han intentado conectar a estos dos estados del país con el pretexto de incrementar los flujos comerciales. Hace 110 años Porfirio Díaz construyó el corredor interoceánico en el Istmo de Tehuantepec, el cual poco tiempo después, fue superado por el canal de Panama.

Para este proyecto se comprenderá los 300 kilómetros que hay entre Coatzacoalcos, Veracruz y Salina Cruz, Oaxaca y se buscará rehabilitar los libramientos de Matías Romero y Salina Cruz para estar a solo cuatro horas de puerto a puerto por vía terrestre.

Pero ¿qué costos tendrá el “canal de Panama mexicano”? Además de miles de millones de pesos, el costo cultural y humano puede ser el más agraviante, pues gran parte de los proyectos realizados en la zona del Istmo, sólo han generado conflictos entre los pobladores y daño ambiental. Lo anterior como consecuencia de no tomar en cuenta la opinión de los pueblos indígenas.

“Parece que el gobierno de Murat no sabe lo que es hacer un proyecto en tierras de comunidades indígenas. Si no consulta es muy difícil que pase su plan. Esperemos que el gobierno haga la consulta y no mande represión, como también acostumbra. Ya tenemos ejemplos aquí y en otros lados a los que llegan a reprimir a los pueblos cuando quieren imponerse.” Dijo para Sin Embargo, Eleazar Ortiz Ramírez, dirigente de la organización Movimiento de Unificación y Lucha Triqui. (Vía: Sin Embargo)

Es así que ante las declaraciones de Murat, distintos representantes de grupos indígenas y organizaciones de derechos humanos y ambientales, han reclamado que el gobernador no ha mencionado un intento para realizar una consulta entre los habitantes del Istmo, por lo que los representantes argumentan que desde el inicio del proyecto, ya se están violentado sus derechos.

Esta manera de proceder por parte de los funcionarios no es nueva, todos los días se pasa por encima de los derechos de los pueblos indígenas sobre sus territorios, en el mejor de los casos son indemnizados por sus tierras con pagos injustos y en el peor de los casos, son despojados de sus hogares. Además se rompen sus formas de convivencia y usos de costumbre de cada pueblo afectado por el supuesto progreso que en la mayoría de las veces, sólo beneficia a unos cuantos.

Derecho a la Consulta

El derecho a la consulta de los pueblos indígenas surgió en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo en 1989, y desde 1992 es obligatorio en México, y se reconoció constitucionalmente en el artículo segundo desde 2001.

Consiste en el reconocimiento del derecho de los pueblos indígenas a formar parte de las decisiones de Estado relacionadas con el diseño, aprobación y aplicación de políticas públicas sobre su desarrollo. (Vía: Jurídicas UNAM)

El respeto a las derechos de la tierra y sus recursos naturales son los principales a considerar como objeto de consulta debido al acoso de intereses empresariales nacionales e internacionales. Desafortunadamente, estos proceso pocas veces se realizan y de realizarse no se cumplen con los protocolos establecidos, algunas encuestas no se realizan en la lengua de los pueblos indígenas o se hacen después de ser aprobadas las licitaciones.

¿Aun así, el gobierno federal apoyará el proyecto de Murat y concederá las licitaciones para su realización?