1 de cada 2 mujeres es acosada a plena luz del día y a la vista de todos

No importa la hora, no importa el lugar, no importa que los demás se den cuenta, la agresión sexual contra la mujer en un espacio público es una práctica habitual. De hecho, la violencia sexual contra la mujer en espacios públicos presenta la cifra más alta respecto a otros espacios como la casa o el transporte; miradas lascivas, palabras obscenas, acoso sexual. 

El Diagnóstico sobre la Violencia contra las Mujeres y Niñas en Transporte Público de la Ciudad de México de ONU Mujeres, revela que el 57% de las agresiones contra la mujer suceden en la calle. El 22 % en casa y un 12% en el transporte público.

Agresiones en el transporte público

Los datos anteriores surgen de un esfuerzo entre ONU Mujeres, el Instituto de las Mujeres y El Colegio de México. Las tres instituciones se dieron a la tarea de comparar y cruzar datos de la Procuraduría Capitalina, INEGI y entrevistas a grupos focales.

El objetivo era identificar el tipo de violencia sufrida en los últimos tres meses. Según los datos reportados, 8 de cada 10 mujeres que fueron agredidas, viajaban solas. El 93% de las agresiones son miradas lascivas; los chiflidos representan un 80%; majaderías sexuales o acercamientos 70%; la violencia física como los ‘recargones’ representan un 65 %Este tipo de agresiones suelen darse en el STC Metro, debido a que los agresores sacan provecho de la aglomeración. (Vía: Universal)

En cuanto a los horarios en los que suceden las agresiones, suele pensarse que la tarde y noche son las horas más peligrosas pero, no es así, en realidad los ataques suceden con mayor frecuencia entre las 12:00 y las 18:00 horas y posteriormente, el siguiente horario entre las 0:00 y las 6:00 horas. 

El estudio también permitió señalar algunas zonas donde se presentan el mayor número de estos hostigamientos y agresiones sexuales, estaciones como Pino Suarez, Balderas, Pantitlán, San Lázaro y Tacubaya.

¿Cómo es que permitimos que poco más de la mitad de las agresiones sucedan en un espacio público, a la vista de todos? Hemos normalizado las agresiones sexuales y la violencia contra la mujer.

“Hay una cultura de tolerancia sobre este problema. Se normalizó el agredir a una mujer en la calle.” Menciona Yeliz Osman, coordinadora del programa Ciudades y Espacios Públicos Seguros para Mujeres y Niñas de ONU Mujeres.

Por ejemplo, en el estudio también se entrevistó a conductores de transporte las respuestas señalan que, algunos aceptaron disfrutar cuando ven que una mujer es acosada  o simplemente, no creen que tengan que intervenir. Además, desde la perspectiva de los hombres las miradas morbosas, los chiflidos o piropos no representan un forma de violencia sexual, incluso señalan que la mujer tiene la culpa de por vestirse así.

Finalmente estos factores, generan que la víctima, o no denuncie, o que al denunciar el delito de hostigamiento sexual, el agresor quede impune. 

El perfil del acosador

Hace un par de días les contamos sobre el perfil del acosador, específicamente el del STC Metro. En donde el 90% había acosado a una mujer de una manera consciente, es decir, no cuentan con antecedentes penales, ni están bajo el efecto de algún estupefaciente.

Acosan con la plena claridad mental de que su acción daña la integridad física y psicológica de una mujer.