México a Trump: aunque insista con el muro, vamos a ayudar en Texas con Harvey

Harvey impactó el estado de Texas como un huracán categoría 4, a pesar de que ya fue degradado a tormenta tropical, siguen cayendo lluvias torrenciales y las inundaciones no paran. El presidente Trump prefirió tuitear sobre México y el muro y México, por su parte, ha ofrecido ayuda para aliviar la crisis que se vive en el estado.

En 2005, cuando Katrina impactó Louisiana y otros tres estados (era un huracán categoría 5), la falta de mantenimiento de una serie de diques que protegían a la ciudad de Nueva Orléans provocó una inundación masiva y fatal, que cobró la vida de -según cifra oficiales- dos mil personas y generó decenas de miles de damnificados.

Entonces, México alistó la ayuda para su vecino: cientos de soldados y un buque de la Marina cruzaron la frontera como no lo hacían desde la guerra méxico-americana de 1846-8; llegaron a la ciudad y ayudaron como saben (acostumbrados, entonces, a ayudar a la población y no a acribillar supuestos narcotraficantes): miles de comidas se sirvieron, miles de consultas médicas que frenaron en seco un brote de cólera que pudo haber arrasado la ciudad ya golpeada por el huracán. A pesar de que, entonces, dos presidentes nada queridos por sus gobernados, tenían diferencias, ni George W. Bush ni Vicente Fox se frenaron para, uno, agradecer, y el otro ofrecer una ayuda que no sabremos cuántas vidas salvó. (Vía: Washington Post)

Doce años después, la situación no puede ser más diferente. Harvey es el huracán más fuerte que ha impactado la costa texana en los últimos 50 años; los meteorólogos erraron sus cálculos y, lo que se pensaba que serían un par de horas de lluvias intensas y vientos fuertes, resultaron días de alarmas de tornados e inundaciones súbitas en ciudades que, como Houston, están a cientos de kilómetros de la costa.

Mientras en Texas siguen viviendo una pesadilla, Trump, a salvo y lejos en el Campo David (las instalaciones de “descanso” de los presidentes de los Estados Unidos), no ha hecho más que tuitear: desde RTs sobre su “gran administración” hasta un tuit de lo más gris sobre la crisis que viven en el sureste de su país… Ah, y sobre México y el muro fronterizo. (Vía: Time)

La Agencia Federal de Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés), la encargada de tomar el control durante emergencias como la de Harvey, reporta que hay dos muertos, que miles  de damnificados vivirán en refugios temporales por tiempo indefinido y que estos números podrían incrementar conforme sigan las lluvias, Trump le dedicó su ira y sus tuits a la renegociación del TLCAN, el muro y, como era de esperarse, ha generado varias reacciones. (Vía: Univisión)

Por primera vez, las autoridades mexicanas han logrado responder a la altura de las circunstancias. La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) lanzó un comunicado a los pocos minutos del tuit. A través de un comunicado, repitió por yanosabemoscuál vez que México no pagará por ningún muro, que la violencia y el narco es un problema bilateral y, como cachetada con guante blanco, indica que ya se le ofreció ayuda a los Estados Unidos.

Aunque en estos momentos hay tres mil soldados estadounidenses repartidos por toda la zona impactada por Harvey, no se dan abasto, y la ayuda mexicana, debido a la cercanía y celeridad de la respuesta, podría ayudar a miles. Esto pone a Trump entre la espada y la pared… para su orgullo patológico, al menos: si acepta la ayuda, en medio de sus tuits, podría verse débil e inconsistente para su base (esos racistas, misóginos y blancos como fantasmas que lo apoyarán no importa qué haga), pero si la rechaza, podría “echarse encima” a un estado conocido por su necedad y resilencia. (Vía: Universal)

Por lo pronto, el Departamento de Estado ha respondido a través de un vocero de forma “diplomática”: si lo necesitamos, le llamamos:

Es común, durante huracanes o cualquier otra emergencia climática, que el gobierno de los Estados Unidos esté en contacto cercano con sus vecinos y socios de la región para compartir información y cooperar si es necesario y apropiado. Si llega a aparecer la necesidad de ayuda, vamos a trabajar con nuestros socios, incluido México, para determinar la mejor forma de avanzar.” (Vía: Washington Post)