Porque nadie lo pidió: ya puedes ser fabricante oficial de mercancía CDMX

Si tu familia vive de hacer playeras, termos, tazas y llaveros, tienes una oportunidad enorme(?): podrías fabricar y distribuir, de forma oficial, productos de la marca… perdón, ciudad CDMX con tan sólo llenar un formulario.

Guías de uso de marca CDMX, guía de usuario

Ajá: porque el mercado no conoce límites, y, al parecer, los distribuidores y fabricantes de las horribles playeras magenta de la CDMX de Miguel Ángel Mancera sí; ahora, para que seas un fabricante oficial y puedas vender a tu ciudad, digo, la marca de su jefe de gobierno, digo, sus siglas, sólo tendrás que llenar un formato que se consigue en línea y que, de hecho, no son más que varias cartas compromiso y un formulario bastante sencillito. (Vía: Excélsior)

Carcasas, plumas, mochilas, todo marca CDMX

No es novedad que la administración de Miguel Ángel Mancera está empecinada en convertir la Ciudad de México en una marcar reconocible a nivel internacional. Desde el juego con las consonantes y las letras enormes para las selfies en diferentes puntos de la ciudad, la propuesta urbanística e identitaria de la capital de la república ha apuntado más hacia una atracción turística que una ciudad habitable.

Desde el “Ecoducto” hasta, incluso, las políticas presupuestales para la reconstrucción tras los sismos de septiembre, pasando por conciertos gratuitos y el “préstamo” de la ciudad para que aparezca como escenografía en películas como SpectreGodzilla, nada se ha traducido en una mejora de la calidad de vida de los capitalinos.

Es verdad, como dicen los “de afuera” de la redacción de Plumas Atómicas, los chilangos nos quejamos de todo: no importa que tengamos uno de los mejores sistemas de transporte público del mundo (sí, el Metro); nos quejamos del clima y de las “lluvias inesperadas” que caen en punto cada año por varios meses.

Ya que Mancera quedó olvidado y hecho a un lado en la carrera presidencial por Ricardo Anaya, ¿no sería tiempo de exigirle de vuelta la ciudad después de que su extendidísima campaña electoral sirvió (como su propuesta urbanística) para nada?