PGR asegura más de seis mil libros piratas en centro de CDMX

Paren todo, deje de hacer lo que sea que esté haciendo: la Procuraduría General de la República (PGR) aseguró 6 mil 607 libros piratas en Balderas, Paseo de la Reforma y Callejón Condesa, de la Ciudad de México. (Vía: Aristegui)

Lo siguiente que tienen que hacer es buscar esos entrañables títulos como Crepúsculo, El coronel no tienen quien le escriba y El diario de Ana Frank, y verifique si son libros originales. Si no lo son, denúncielo. Pero se dice que los libros más pirateados son las obras de José Emilio Pacheco, Carlos Fuentes, José Saramago, Gabriel García Márquez, La visión de los vencidos y por supuesto, los de superación personal.

https://twitter.com/YeomansRebe/status/872711977847500801

El operativo fue desplegado por la Unidad Especializada en Investigación de Delitos contra los Derechos de Autor y la Propiedad Industrial (UEIDDAPI), la Policía Federal Ministerial y peritos en materia de propiedad intelectual.  Además de incautar las publicaciones, la PGR detuvo a un sujeto de nombre Ángel “N”, quien fue puesto a disposición del Ministerio Público Federal por violación a la Ley Federal del Derecho de Autor. (Vía: Reforma)

De acuerdo con estimaciones de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (Caniem) al año se fabrican más de 10 millones de ejemplares piratas en el país, más de 10% de los 98 millones de ejemplares nuevos que salen al mercado. (Vía: El Universal)

https://twitter.com/batijess/status/868152915537661952

El artículo 424 del Código Penal Federal prevé penas para “quien venda a cualquier consumidor final en vías o en lugares públicos, en forma dolosa con fines de especulación comercial, copias de obras, fonogramas, videogramas o libros”.

¿Pero aparte de las penas y los castigos, hay otras formas de combatir la piratería de libros?

Cuando Paco Ignacio Taibo II se enteró de que uno de sus libros era pirateado en Chiapas, habló con el personal de la editorial para gestionar que se mandara al sureste una edición con un precio más bajo: “paró en seco a los piratas”.

Por otro lado, Carlos Anaya Rosique, presidente de la Caniem, argumenta que la mejor manera de combatir la piratería no es a través de las fuerza de seguridad, sino de la cultural, de la construcción de espacios de venta y de presentaciones de libros, así como generando conciencia y explicando el valor de una obra. 

https://twitter.com/EmmanuelVizcaya/status/872516188882034688

Como lectores, ¿de qué manera podemos contribuir a que, principalmente, los escritores no padezcan los embates económicos de la piratería y nosotros, los embates de precios, a veces, muy altos?

 

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