Las elecciones en Ucrania significan mucho más de lo que parece

Como recordarás, a principios de este año, el conflicto entre Rusia y Ucrania se convirtió en uno de los principales problemas internacionales de la actualidad. La situación en Ucrania representa mucho más que un problema de política local: es la punta del iceberg de las tensiones entre Rusia y Estados Unidos.

Ucrania no es un país con una sola nación. En realidad, en él coexisten muchos grupos étnicos, cada uno con una cultura propia. Esta situación ha impactado en el terreno político. El principal aliado comercial de los ucranianos orientales el Rusia, mientras que en el poniente, la administración en la capital, Kiev, ha buscado entablar relaciones con la Unión Europea.

En marzo de este año, Rusia decidió anexarse el territorio de Crimea, una península que tiene una ubicación estratégica tanto a nivel comercial como militar. El pretexto ruso fue que la gran mayoría de la población de Crimea era de origen ruso, por lo que nacionalmente la anexión estaba justificada.

Tras la separación y anexión de Crimea, algunas regiones impulsaron también su propia independencia, con la esperanza de que Rusia los recompensara. Así inició un sangriento conflicto regional, en el que Moscú y Kiev lucharon por el control político y comercial del este de Ucrania.

Aunque Rusia decidió no anexar al suyo más territorios ucranianos, lo cierto es que sí ofreció apoyo diplomático y militar a los separatistas.

En septiembre, un acuerdo alcanzado en Minsk entre la potencias occidentales, aliadas de Kiev, y Rusia, aliada del este, parecía ser el principio del fin del conflicto. Sin embargo, la esperanza se vino abajo muy pronto.

El día de ayer, las autoproclamadas repúblicas populares de Donetsk y Lugansk tuvieron elecciones para elegir una nueva administración, separada del gobierno de Kiev. Los votos en ambos lugares para la alternativa pro-rusa alcanzó más del 80%.

Según el diario el País:

“Zajárchenko, de 38 años y cabeza visible de los separatistas en Donetsk desde agosto pasado, recibió más de 765.340 votos, mientras la organización que encabeza, República de Donetsk, fue la ganadora en las elecciones al Parlamento separatista, según ha informado la Comisión Electoral Central. Plotnitski, por su parte, consiguió más de 440.000 votos en la región vecina y su organización, Paz en Lugansk, firmó también una clara victoria”.

Estados Unidos y la Unión Europea consideraron que las elecciones fueron ilegítimas y que violaban los acuerdos alcanzados en septiembre. Alemania, uno de los opositores más prudentes de Rusia (depende en 40% de sus energéticos) encabezó de manera inesperada las reacciones en contra de las elecciones y de la posición de Putin.

El presidente ruso, por su parte, está feliz. Las elecciones significan un paso en contra de la administración de Kiev y en ese sentido, un paso en contra de la Unión Europea y su intento de convencer a Ucrania de poner más restricciones a Rusia al dar paso al gas que exporta hacia occidente. Rusia es la principal fuente de energéticos de Europa, y muchos líderes europeos no desean que esa situación le de a Putin un desmedido poder sobre la economía occidental.

Los ganadores de las elecciones son, a su vez, los elegidos por el este de Ucrania para continuar con las negociaciones de independencia con el gobierno de Kiev. En los comicios, también se eligieron a los representantes de los parlamentos de estos autoproclamados países. Tales parlamentos adoptaron el sugerente nombre de Soviet Supremos. 

Occidente argumenta que en las elecciones sólo participó un séptimo de la población de la región y que su decisión estuvo condicionada por los grupos armados que mantienen el control sobre al menos un tercio del territorio.

Moscú, por su parte, afirma que las elecciones no sólo respetan lo acordado en Minsk, sino que de hecho promueven la paz.

Tras las elecciones de los soviets y de los nuevos ejecutivos de Donetsk y Lugansk, el conflicto en Ucrania parece lejos de un final. 

En la imagen: Zajárchenko, líder de la autoproclamada República de Donetsk. / REUTERS

Vía: El Universal, El País

 

Por: Redacción PA.