Migración de EE.UU. no perdió a mil 500 niños, pero los que tiene en custodia están en condiciones infrahumanas

Después de que Donald Trump aprobara cambios en el proceso de detención y procesamiento de migrantes, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de los Estados Unidos separa a los niños de sus padres para llevarlos a distintos centros de detención en lo que se determina su situación legal.

Esta medida no sólo es cruel sino que deshumaniza a los migrantes al tratarlos como animales que ‘no merecen’ a sus hijos. Sin embargo, al mismo tiempo que está ocurriendo esta terrible historia, otra cobra fuerza: ICE perdió a mil quinientos niños que habían estado bajo su custodia.

Las dos noticias no son la misma noticia, sin embargo están siendo difundidas como una sola. Es por ello que Judy Duffy Rice, una abogada de Atlanta especializada en migración y estratega del Fair Punishment Project, llevó a Twitter una explicación clara de por qué ICE no perdió a esos niños y por qué sí es u crimen de lesa humanidad lo que ICE hace con los niños en su custodia.

Lo primero que resalta Duffy Rice es que los mil 500 niños no fueron detenidos en la frontera, sino que formaban parte del Programa de recolocación de refugiados (ORR), una rama que debiera ser humanitaria de ICE pero no ha hecho más que criminalizar a los menores.

Cuando dicen que ‘perdió contacto’ con los menores se refiera a que, una vez que fueron entregados a sus familiares en los Estados Unidos dejó de tener conocimiento de qué fue de ellos. Cuando revisaron lo único que se hizo fue llamar por teléfono.

La abogada graduada de Harvard explica, paso a paso, que, de hecho, el que ICE o la ORR ya no tenga conocimiento de dónde están los niños es bueno, considerando el riesgo de deportación en el que viven constantemente en el gobierno de Trump.

Lo complejo de las leyes de migración estadounidense, las múltiples dependencias y la utilización racista y política que han tenido desde… bueno, desde toda la vida, complica que un estadounidense promedio entienda estos procesos legales. Por ello, es demasiado fácil que se confundan las noticias, se entrecrucen dependencias y se genere el suficiente enojo (en un país ya polarizado).

Por otro lado, los centros de detención en los que están siendo reunidos los menores en lo que se determina su situación migratoria son, por decir lo menos, aterradores. Cárceles sin la infraestructura para ser llamadas tales.

El diario Arizona Central publicó un reportaje tras tener acceso a uno de estos centros: los niños duermen en jaulas, hacinados y sin otra cosa que una manta térmica de plástico. Enormes galerones por los que custodios de la Patrulla Fronteriza.

Menores en centro de detención de Arizona

En los Estados Unidos de Donald Trump ya no se trata de que los migrantes (legales o indocumentados) sean ciudadanos de primera o segunda categoría: se trata de quién es humano… y quién no.