Holbox: una joya del Caribe mexicano al borde del colapso

Estamos a días de que el verano inicie, varios ya disfrutan de vacaciones, otros están por salir y es posible que uno de los destinos favoritos a visitar sea la isla de Holbox, en Quintana Roo. Pero antes de que intenten perder peso en una semana y buscar este traje de baño en el fondo del clóset, les tenemos una mala noticia: la joya del Caribe Mexicano, ese destino paradisíaco, solitario y bohemio, está al borde del colapso. Las razones: el turismo depredador y la falta de medidas y políticas públicas que permitan el funcionamiento de la isla.

Holbox, esta ubicada en el municipio de Lázaro Cárdenas, en la zona norte de Quintana Roo, la isla ha visto aumentar de manera exponencial su población, que pasó en el 2005 de 300 a más de 3 mil de acuerdo con el último censo de 2016, además de recibir 250 mil visitantes al año en el 2007 a albergar a más de un millón de visitantes al año en el 2016. (Vía: La Verdad Noticias

Los problemas en la isla van desde: destrucción de áreas protegidas por proyectos turísticos, la violación de vedas pesqueras y uso sin control de redes de pesca que afectan especies marianas, hasta el incremento de desmontes y rellenos ilegales de manglar, la tala de control en la selva, cobros excesivos de luz a los pobladores y falta de agua potable (sobre todo en temporadas altas).

Mina de oro del desarrollo sustentable

La isla vive en una encrucijada pues, a pesar de formar parte del Área de Protección de Flora y Fauna Yum Balam (APFFYB), decretada el 6 de junio de 1994, han pasado 22 años desde su decreto y aún no cuenta con un programa de manejo, el cual se entiende como un instrumento rector de planeación, donde se regula la zonificación y estrategias de conservación que se llevaran a cabo dentro del Área Nacional Protegida (ANP). (Vía: Ecoosfera)

Esto preocupa a la población local, académicos y diversas ONG ambientales, ya que reconocen que la biodiversidad de la isla está en riesgo debido a la modernización sustentable que le asecha, y es que Holbox representa una mina de oro para inversionistas nacionales y extranjeros que, con sus mega proyectos turísticos pretenden ser amigables con el medio ambiente pero sólo terminan siendo amigos de sus bolsillos. Las principales actividades turísticas que se realizan en la isla son: nado con el tiburón ballena, snorkel, pesca deportiva, bioluminiscencia, entre otras.

El desarrollo sustentable llegó a México como una estrategia para incrementar la creación de empleos, potenciando desarrollo económico y social para favorecer a las clases medias y bajas del país, preservando el medio ambiente y buscando resarcir la degradación ambiental. Entonces ¿por qué aún cuando Holbox es una área protegida, está en peligro?

Estudios desarrollados dentro de otras ANP muestran que, en ocasiones, el ecoturismo o turismo sustentable es impuesto a través de distintas políticas al interior de algunas comunidades, forzándolas a abandonar sus prácticas productivas, sustituyéndolas por prácticas turísticas (González y Vázquez, 2016).

Incluso la construcción del espacio turístico implica un despojo de los recursos naturales para las comunidades rurales, desplazándolos de los lugares de vivienda o impidiéndoles el paso a determinados caminos o paso hacia las costas (Cañada, 2016) lo que provoca debilitamiento del tejido social (Cañada, 2016) y paralelamente, existe una afectación hacia los ecosistemas, como la destrucción de manglar y humedales, contaminación del agua, generación de residuos sólidos, por referir algunos en las zonas costeras (López, 2016). (Vía: México Sostenible)

 

Turista contra turista

René Correa Moguel, alcalde de la isla, explicó que el desmedido número de visitantes ha colocado a la isla en un punto crítico y de no retorno, pues Holbox no tiene la capacidad para brindar, de manera correcta, el suministro eléctrico para la población y los visitantes, lo que ha generado que la isla se quede sin energía eléctrica, afectando hoteles, restaurantes, bares y hogares. (Vía: La Verdad Noticias)

Por otro lado, Francisco Ricardo Gómez Lozano, director regional de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), dijo en entrevista para La Jornada Maya, el pasado mes de febrero, que no podía pasar de este año para la publicación del Programa de Manejo para la Reserva de la Biosfera de Yum Balam, pues Holbox está la borde del colapso.

El dirigente de la CONANP reconoció que cada día aumenta la preocupación de los habitantes de la ínsula, sobre todo por el tema de la planta de tratamiento de las aguas residuales, el problema de la acumulación de basura y la sobredemanda de servicios. (Vía: La Jornada Maya)

La reserva de la Biosfera de Yum Balam es hogar de más de 400 especies de aves, 35 % de esas aves son migratorias, también alberga fauna amenaza o en peligro de extinción, como el jaguar (Panthera onca), el tapir, cocodrilos, monos, tortugas marinas y más de 70 especies de reptiles y anfibios. De mayo a septiembre llegan a la isla decenas de tiburones ballena, el más grande de su especie, en busca de alimento.

¿Cómo convivir sin poner en riesgo el territorio de miles de especies? ¿Cómo ser un observador, un viajero responsable, en lugar de un turista depredador?