Ricky Gervais rompe internet con duras críticas al torero muerto Iván Fandiño

Fandiño en su ultima actuación. Gervais lo critico duramente post mortem.

El multipremiado actor de comedia Ricky Gervais encendió el internet desde ayer con sus dichos anti taurinos sobre el fallecido torero Iván Fandiño. Famoso por haber participado en la serie The Office, Gervais dijo algunas cosas sobre los toros que ofendieron incluso a uno que otro anti taurino. Sus polémicos tuits han vuelto a viralizar un debate añejo: ¿los toros deben prohibirse como una bestialidad o defenderse como un arte?

Iván Fandiño fue un aclamado torero español que falleció en el ruedo el sábado pasado ante una terrible cornada en el costado. En el video de la cornada mortal sucedida en Francia se aprecia cómo trastabilla dando la espalda al toro y justo cuando cae en el piso es aguijoneado por el toro.

Éste lo levanta logrando encajar de forma fatal su cuerno en el costado del torero.  Su muerte conmocionó al mundo de la tauromaquia. De 36 años, tenía una esposa y una hija que apenas cumplirá los dos años de edad. (Vía: El País)

Detractores y apasionados de los toros suelen reservar sus alegatos e insultos a los vivos: ¿de qué sirve incriminar a un torero muerto por haber caído a media faena? Aunque juzguen que murieron a punto de asesinar a un animal inocente, es común que los detractores de la tauromaquia guarden un silencio prudente por respecto a los deudos. Sin embargo, Ricky Gervais insultó al occiso y, de paso, dividió el internet en dos.

“Hermoso y torturado toro se defiende a si mismo”, tuiteó mientras compartía la noticia del fallecimiento de Fandiño. Aunque a sus dichos anti taurinos se unió el cantante español Nacho Vegas, las parabras de Gervais han trascendido su idioma y su natal Gran Bretaña. (Vía: Marca)

https://twitter.com/AniBarteik/status/876561191778254848

Lo que siguió a ese primer tuit fue apenas un hilo de comentarios donde contestó a algunos de sus detractores y masculló parciales disculpas que nunca fueron rotundas.

Aunque propios y extraños le exigieron disculpas a Gervais, el comediante inglés no ha esbozado una excusa al respecto. Su actitud al menos es coherente con el tuit que tiene fijado en el costado superior de su cuenta de Twitter: “Ojalá me dieran una libra por cada vez que ofendí a alguien Un momento. Me la dan”. 

La duda que ronda a algunos defensores de los animales tras la trifulca verbal que detonó la muerte de Fandiño, es si vale la pena dirigir semejante encono a los fallecidos. Aunque hayan muerto en una labor que se juzga criminal poco o nada sirve injuriar a sus familiares. Por otro lado, la tradición de matar toros en una plaza, sea un arte o no, es una tradición en franco retroceso: cada vez menos gente acude a las plazas. 

Incluso algunos apasionados de la tauromaquia admiten que su pasión va en detrimento. Resabio de las justas romanas donde un gladiador debía batirse a muerte con leones ante un público entusiasta, los toros han perdido popularidad con los años sin necesidad de rotundas prohibiciones, como se ha intentado en varios lugares del mundo.

Acaso sea sólo cuestión de tiempo su desaparición definitiva; lo cual no quiere decir  que mejoraron los seres humanos y por eso renunciaron a sacrificar ganado en público: apenas quiere decir que cambiamos nuestra barbarie por otra.