Trump bombardea Siria pero prohibe a sirios entrar a Estados Unidos

Momento en que un buque estadounidense desde la parte española del Mediterráneo lanza un misil tomahawk hacia Siria.

La noche de ayer Estados Unidos bombardeó una base aérea siria como represalia por el ataque químico, al parecer hecho con gas sarín (arma inventada por Alemania en los años treinta), realizado contra la población civil el martes pasado. Por órdenes de Doland Trump, fueron lanzados en total 59 misiles tomahawk. Hasta este momento se han contabilizado 9 muertes por los ataques norteamericanos.

 

El martes se reportó que el gobierno sirio había atacado la provincia de Idlib, actualmente controlada por los rebeldes, donde al menos 80 personas, todos civiles, murieron a causa del gas sarín. Este agente químico produce una muy dolorosa muerte por asfixia pues inhibe el sistema nervioso central, impidiendo que los músculos que contar la respiración hagan su trabajo. Quien respira este gas venenoso quiere respirar pero es incapaz de hacerlo.

El arma química está prohibida desde 1993 por lo que Estados Unidos decidió tomar represalias contra el gobierno de Bashar al-Ásad. Los 59 misiles fueron lanzados desde un buque de guerra norteamericano estacionado en el mar Mediterráneo. “Esta noche ordené un ataque militar a una base aérea en Siria desde donde se lanzó el ataque químico”, dijo Trump. Sin embargo, no deja de sorprender, incluso indignar, que un ataque militar de esta envergadura haya sido lanzado desde el apacible club de golf que Trump tiene en Florida. (Vía: New York Times)

Imágenes del bombardeo a base siria ordenado por Trump.

Esta es la primera acción tomada por Trump respaldada ampliamente por líderes mundiales. Y no pocos han visto en el bombardeo un aviso contundente para Irán y Corea del Norte. Sin embargo no todo es celebración para el gobierno norteamericano. Aunque Trump alega que se avisó al gobierno ruso del inminente bombardeo, el mandatario ruso Vladimir Putin ha declarado que esta acción militar podría poner fin a la cooperación entre Rusia y Estados Unidos en materia de seguridad internacional. (Vía: El País)

 

Vale la pena recordar que Rusia ha tenido las manos metidas en el conflicto sirio desde hace tiempo y ha protegido abiertamente al dictador Bachar el Asad, quien por cierto calificó de “irresponsables los ataques al país que controla desde el año 2000 en que su padre le here´do la presidencia. Siria se volcó a una guerra civil luego de la primavera árabe en que seis países se volcaron las calles para derrocar a sus gobiernos autoritarios. La oleada liberado a la larga ha resultado en un triste fracaso: de los seis países que protagonizaron las protestas populares que tuvieron lugar entre el 2010 y el 2013 sólo Túnez alcanzó la tan anhelada democracia.

Aunque para muchos la primera acción militar que toma directamente Trump está justificada, el mandatario norteamericano ha recibido múltiples críticas por pecar, cuando menos, de una mortal hipocresía: Siria es uno de los países árabes a los cuales Trump les prohibió la entrada a Estados Unidos. Es decir: por un lado Trump prohibe la entrada de sirios a Estados Unidos y más tarde bombardea Siria tomando la decisión desde su residencia vacacional en Florida. Igualmente en redes sociales muchos han recopilado los tweets del 2013 en que Trump instaba a Obama a no intervenir en guerras ajenas y enfocarse en su país. (Vía: Huffington Post)

 

Igualmente no pocos han señalado que un sólo ataque norteamericano no impedirá la masacre siria bajo ataques del gobierno sirio y del Estado Islámico. Lo peor de todo es que de continuar los ataques norteamericanos contra el gobierno sirio tampoco significaría que la paz pudiera llegar eventualmente al país árabe: muy por el contrario, un eventual vacío de poder podría ser aprovechado por el Estado Islámico, como sucedió en Iraq.  (Vía: The Guardian)

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