No es amor de padre: por qué normalizar la pedofilia te convierte en cómplice

Los niños que crecen sin las nociones de consentimiento son vulnerables al abuso de cualquier adulto
Foto: Facebook Elías Medel Galindo

José Elías Medel Galindo, exprecandidato a diputado federal en Puebla por el Partido Movimiento Ciudadano, fue acusado de pedofilia luego de que se viralizaran varias fotos en las que mostraba un comportamiento indebido con su hija, desde besos en la boca hasta mostrarla con el torso semidesnudo.

Dichas imágenes fueron compartidas con mensajes en los que él se hacía llamar ‘su príncipe’ e insistía en que ella era la ‘mujer de sus sueños’, por lo que algunos usuarios lo acusaron de hipersexualizar a la menor y tratarla como su pareja.

Como ejemplo, una publicación del 14 de febrero de 2017, en la que aparecía besando a la menor, misma que acompañó del siguiente mensaje:

“San Valentín, solo? Na’, yo desde hace siete años lo celebro con quien me da amor verdadero, incondicional y desinteresado”.

Foto: Facebook Elías Medel Galindo

En su defensa, Medel mencionó que todo se trataba de calumnias para arruinar su candidatura y señaló que no tenía nada de malo ‘mostrar amor a su hija’.

De igual manera, excusó su comportamiento con el amor paternal y varios internautas lo respaldaron bajo el mismo argumento, incluso, hubo quienes señalaron que cuando se es padre soltero este tipo de comportamientos son ‘normales’ pues intentan compensar el amor de ambos padres.

Y no es así, porque no existen justificaciones para la pedofilia, un delito que va a la alza en México.

Un informe de la Guardia Nacional al que tuvo acceso El Universal, documentó que durante la primera mitad del 2019 las denuncias por pedofilia fueron 15 en todo México, sin embargo, en 2020 pasaron a 262.

Otro punto a considerar, es que la mayoría de las agresiones ocurren en el entorno familiar. La Encuesta Nacional sobre la dinámica de las Relaciones en los Hogares 2016 (ENDIREH) reveló que al menos 4.4 millones de mujeres de entre 15 o más años fueron víctimas de abuso sexual, principalmente, por parte de tíos y primos.

Foto: Facebook José Elías Medel Galindo

Asimismo, exponer la privacidad de los menores también abona a su explotación sexual, la defensora feminista e impulsora de la Ley Olimpia, Olimpia Coral Melo, mencionó a través de su perfil en Facebook las implicaciones de difundir imágenes íntimas de su hija.

“No, Elías Medel difundir la intimidad sexual de tú hija no es ser “un padre amoroso”, es ponerla como carnada de una red de pornografía infantil, que en realidad es explotación sexual de menores en internet”.

Hay un gran mercado de explotación sexual infantil que se alimenta de las imágenes que comparten los mismos familiares, e incluso puede ocasionar riesgos físicos para los menores, si se expone información sobre sus hábitos o sus lugares frecuentes.

El mismo reporte de la Guardia Nacional informa que durante los primeros seis meses de 2019, las denuncias ciudadanas por pornografía infantil fueron 121; sin embargo, en 2020 pasaron a 312 en la primera mitad del año.

No hay forma de defender la violación de la privacidad de un menor, tampoco los tocamientos indebidos, y mucho menos se puede hablar de consentimiento cuando claramente una víctima de abuso puede tardar años en aceptar que lo es.

Los niños que crecen sin nociones de consentimiento son vulnerables al abuso no solo durante su infancia, puede ser un trauma que les acompañe toda la vida.

 

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