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El Día del Músico fue inspirado en una mujer: Santa Cecilia

Les contamos quién fue Santa Cecilia y su influencia en la música
(Imagen: Wikipedia)

La música es algo que nos acompaña desde hace siglos y siglos. Su impacto, influencia y trascendencia universal han hecho que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) estableciera el 22 de noviembre como el Día Mundial de la Música, mejor conocido como día del Músico, en honor a Santa Cecilia, a quien el Papa Gregorio XIII la declaró Patrona de los Músicos, en 1584. ¿Quién fue Santa Cecilia? ¿Por qué es la patrona de los músicos? ¿Cuál fue su trascendencia?

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Cecilia: entre el mito y la historia

Con muchos de los mártires de la iglesia primitiva, a menudo hay historias y leyendas, pero no mucha información histórica. Santa Cecilia probablemente vivió en el siglo II o III, y la tradición dice que murió alrededor del año 177 d.C. Aunque los detalles de su vida pueden ser desconocidos para nosotros, Santa Cecilia fue una de las mártires vírgenes tempranas más veneradas de Roma, como lo demuestra su nombre que aparece en el Canon romano de la Misa (Oración Eucarística 1). Ella es una de las siete mujeres conmemoradas por su nombre en el Canon romano. Hay evidencia de una iglesia nombrada en su honor que data de finales del siglo IV. Una fiesta en honor de Santa Cecilia se celebró ya en 545.

Cecilia nació en una familia romana rica y era cristiana de nacimiento. Su familia la dio en matrimonio con Valerio, un noble pagano. Cecilia prometió seguir siendo virgen y logró convencer a Valerio de que respetara su virginidad en la noche de bodas. Más tarde, Valerio se convirtió al catolicismo junto con su hermano, Tiburcio.

(Imagen: Wikipedia)

Estos dos hermanos se dedicaron a enterrar a los mártires cristianos, lo cual era ilegal. Fueron arrestados y condenados a muerte por negarse a renunciar a su religión.

Cecilia continuó el trabajo de convertir a las personas a la fe cristiana y enterrar a los muertos cristianos, a pesar de que era ilegal. Cientos fueron bautizados a través de su testimonio y fortaleza de fe. Planeaba preservar su hogar como iglesia después de su muerte. Su negativa a adorar dioses falsos y su entierro de los muertos la llevaron a su arresto.

Santa Cecilia fue llevada a juicio y sentenciada a muerte. Le llevó varios días morir, —por cortes en el cuello después de que los intentos de matarla con vapor no tuvieron éxito— y se dice que convirtió a muchas personas que vinieron a cuidarla mientras moría. Santa Cecilia murió acostada sobre su lado derecho con las manos cruzadas en oración. La posición de sus dedos —tres extendidos en su mano derecha y uno en la izquierda— fue su última profesión silenciosa de fe en la Santísima Trinidad. Santa Cecilia fue enterrada en la Catacumba de San Calixto.

La Patrona de los Músicos

En la Edad Media, Santa Cecilia se convirtió en una santa muy popular. Hoy se la recuerda como la mecenas de músicos, compositores, fabricantes de instrumentos y poetas. Se cuenta que Santa Cecilia escuchó música celestial en su corazón cuando se vio obligada a casarse con la Valerio. Durante su boda, Cecilia se sentó y le cantó a Dios en su corazón. Por lo tanto, fue declarada patrona de los músicos. Composiciones musicales, poemas, arte y festivales han surgido de esta historia. El primer registro de un festival de música en su honor se celebró en Évreux en Normandía en 1570.

(Imagen: Wikipedia)

La Accademia Nazionale di Santa Cecilia en Roma es una de las instituciones musicales más antiguas del mundo. Fue fundada por la bula papal, Ratione congruit, emitida por Sixto V en 1585, que invocó a dos santos prominentes en la historia musical occidental: Gregorio Magno, en cuyo nombre se inspiró el canto gregoriano, y Santa Cecilia, la santa patrona de la música.

Entre las los trabajos inspirados en Santa Cecilia están, por ejemplo, Geoffrey Chaucer conmemora a Santa Cecilia en su “Cuento de la segunda monja”. O el poema de John Dryden “Una canción para el día de Santa Cecilia” fue interpretado por Handel en su “Oda para el día de Santa Cecilia”. Charles Gounod compuso la Santa Misa de Cecilia. Benjamin Britten compuso el “Himno a Santa Cecilia”, entre muchos otros.

Es por esta historia que a Santa Cecilia, a la que se le representa con frecuencia tocando una viola, un órgano pequeño u otro instrumento musical, se le ha nombrado patrono de los músicos y a la que debemos que cada 22 de noviembre se conmemore a aquellos privilegiados en transformar notas en sublimes piezas musicales que se vuelven parte fundamental de nuestras vidas.