A tres años del envenenamiento del Río Sonora, Grupo México se ha desentendido del desastre

El 6 de agosto del 2014 la mina de Buenavista del Cobre derramó 40 mil litros cúbicos de sulfato de cobre acidulado en los ríos de Bacanuchi y Sonora. El agua se tiñó de cobre y la muerte de especies por envenenamiento llegó hasta Hermosillo. Este derrame ha sido considerado, por especialistas del medio ambiente, el desastre ecológico más grande de México y lo peor, Grupo México, la empresa responsable de este desastre, no ha cumplido con los compromisos de resarcir el daño a los pobladores de la zona afectada.

El derrame afectó a cerca de 22 mil personas de la ciudad de Cananea. La Comisión Estatal de Derechos Humanos de Sonora estimó pérdidas económicas en alrededor de 2 mil millones de pesos.

Un año después, la organización Poder (Proyecto sobre Organización, Desarrollo, Educación e Investigación), logró registrar que el desastre ambiental fue ocasionado porque la minera Buenavista del Cobre operaba sin acatar las normas básicas de seguridad exigidas por ley. (Vía: Animal Político)

Han pasado tres años de este envenenamiento y nadie ha sido acusado. Si bien, la Procuraduría Federal para la protección del Medio Ambiente presentó una denuncia penal contra Grupo México, la Procuraduría General de la República no la siguió. De esta manera la Organización Nacional de las Naciones Unidas (ONU) señaló que Germán Larrea Velasco, directo de Grupo México, ha incumplido con sus obligaciones para reparar el daño.

Las empresas tienen la responsabilidad de respetar los derechos humanos independientemente de las capacidades y / o la voluntad de los Estados de cumplir con sus propias obligaciones de derechos humanos” Afirma la ONU en un informe citado por la periodista Dolia Estevez en su artículo de la revista Forbes. (Vía: Sin Embargo)

Aunque la empresa fue multada con 23 millones de pesos, no por el derrame si no por una serie de irregularidades en sus operaciones, el monto representó 0.22 por ciento del flujo operativo que tuvo en el tercer trimestre del año.

Como una “solución” o mejor dicho, contención de la contaminación, la empresa se comprometió a instalar 28 plantas de tratamiento de agua para filtrar metales pesados. Además, de construir una clínica para tratar a las personas cuya salud se vio afectada pero, el informe de la ONU mencionó que sólo había sido construida una planta de tratamiento la cual no tenía un buen funcionamiento.

De la clínica se sabe que no ha sido concluida y Grupo México se excusa con que el las autoridades municipales no tienen la capacidad para operarla. Cabe mencionar, que son cerca de 360 personas que padecen problemas de salud causados por el desastre ecológico.

Mientras pueblos ven secarse sus tierras y el aire que respiran los sigue enfermando ¿Grupo México atenderá el llamado de la ONU o dejará pasar la muerte lenta de Cananea?

Publicidad