Cómo es que las fake news crean su propia realidad

Cómo es que las fake news crean su propia realidad

¿Cómo es que un mero rumor se convierte en realidad? ¿Cómo es que una noticia que se nota falsa puede genera la misma situación de la que “advertía”? No es tanto que “caigamos” en una información falsa, sino un proceso social en buena medida “normal” que en ocasiones es utilizada con motivos políticos o económicos.

Fake news que generan su propia realidad

Desde la noche de ayer, las compras de pánico por los rumores de desabasto han generado desabasto real en varias gasolineras de la Ciudad de México.

Lo mismo ocurrió por todo el país: en Tamaulipas, Guerrero, Sinaloa y otros estados, alejados de la zona afectada por el cierre del ducto Salamanca-León, se difundieron rumores de supuestos desabasto que generaron compras de pánico y estas, a su vez, generaron desabasto en las gasolineras, que no estaban preparadas para atender una demanda tan alta.

Compras de pánico y fake news, ¿de dónde salió el supuesto desabasto de gasolina?

Que quede claro: nadie está negando que existan gasolineras sin combustible ni largas filas por quince litros de combustible, sino que esas mismas filas y esa poca gasolina son resultado de rumores.

Algo semejante vimos en la última semana del 2016, cuando comenzaron (también) rumores de desabasto de combustible e incrementos disparados en el costo del mismo generaron compras de pánico que, también, se tradujeron en desabasto real en al menos 12 estados de la República.

Estos rumores que se tornan realidad se parecen mucho, también, a los linchamientos que ocurrieron en Hidalgo, en agosto pasado, cuando un rumor, esparcido por una cadena de Facebook, terminó en el linchamiento de al menos cuatro personas.

En Mexico quemamos gente por creer en fake news

La profecía que se cumple a sí misma

¿Recuerdas el mito de Edipo o la historia de la Guerra de Troya? En la mitología grecolatina, cada que una síbila o un dios dictaba una profecía, los padres del condenado o el condenado mismo hacían todo lo posible para evitarla, sin embargo eran esas mismas acciones las que terminaban llevándolos, irrevocablemente, a cumplirlas.

Robert K. Merton, sociólogo inglés, explicaba en su libro ya clásico de 1949 Teoría y estructura sociales, cómo es que las profecías que se cumplen a sí mismas (sí, como la de Edipo), pueden afectar sistemas completos, como ocurrió con el Martes Negro, antecedente de la Gran Depresión.

Según Merton, estas profecías siguen un patrón cíclico que se alimenta a sí mismo: primero, se da una definición falsa de una situación, lo que genera nuevas conductas de quienes reciben la definición falaz; esas nuevas conductas generan y provocan en la realidad el concepto falso, y, finalmente, el “cumplimiento” de esa profecía perpetúa el error y convierte la definición falaz en una “certeza”. (Vía: Filosofía 2.0)

Esta es una de las teorías que explican por qué las fake news arraigan tan pronto y se aprehenden tan rápido por el público que las consume: creemos falsedades y esas creencias son las que explotan las noticias falsas.

Esto es evidente en el caso de los linchamientos de agosto pasado: la desaparición y secuestro de menores es común, lamentablemente, y las autoridades parecen no hacer nada para frenarlo; como creemos que quienes son como nosotros no son capaces de actos brutales (a pesar de las estadísticas que demuestran lo contrario), se le arroja la culpa a gente de fuera; es por ello que se actúa contra ellos y a mano propia.

¿El actual desabasto de combustible en varias gasolineras de la Ciudad de México es culpa de las compras de pánico (como parece apuntar), o de una “estrategia fallida” de parte del gobierno federal, a pesar de que esta estrategia no toca el sistema de distribución de combustible de la CDMX? Para muchos, pero muchos, la verdad es evidente… Aunque los hechos sean otros.