El caso de Nestora Salgado, explicado

Durante el segundo debate presidencial, José Antonio Meade, con pretexto de una pregunta del público sobre impunidad, sacó al debate público el caso de las acusaciones de secuestro contra Nestora Salgado, actual candidata al senado por Morena. Aquí te explicamos el caso y por qué es mucho más complicado que andar señalando acusaciones que ya han sido revisadas por tres jueces y un Tribunal Unitario.

Nestora Salgado y otros miembros de la policía comunitaria de Olinalá, Guerrero, fueron detenidos en agosto de 2013, luego de que la Fiscalía General del Estado de Guerrero (FGE) recibiera acusaciones de detenciones ilegales y exigencia de pagos para su liberación, lo que, de acuerdo a la FGE es secuestro. Eso fue lo que mencionó Meade y parte de la declaración que leyó en el debate:

 Nestora Salgado va a ser senadora plurinominal de Morena, una secuestradora que quedó libre por una falla en la justicia. Esto, Andrés Manuel, queda en tu conciencia”, le dijo Meade a AMLO durante el segundo debate presidencial

Como muchos casos parecidos, las policías comunitarias abarcan una zona “gris” en cuanto a capacidades y atribuciones legales. Las de Guerrero, como la que dirigió desde 2012 Salgado, se rigen por la Ley 701 de Reconocimiento, Derechos y Cultura de los Pueblos y Comunidades Indígenas del estado de Guerrero: es decir, tienen derecho de existir debido a “usos y costumbres”.

Entre esas costumbres está la atribución de imponer sentencias y multas a través de Asambleas comunitarias. Muchos de los casos atribuidos a Salgado y a la policía comunitaria de Olinalá caen directamente dentro de este parámetro.

Eso no significa, por otro lado, que las acusaciones hechas contra la policía y contra Salgado de abuso de poder y violación de derechos humanos de sus presuntos cautivos no existan. Dos de los casos pendientes, también por secuestro, tienen las agravantes de tortura y detención arbitraria.

Sin embargo, la forma como fue detenida Nestora Salgado violaba las mismas leyes guerrerenses. El Primer Tribunal Unitario dejó sin efecto la acusación por delincuencia organizada y otros tres jueces de Guerrero determinaron la inocencia de Salgado en tres de los cinco casos de secuestro en su contra.

Nestora Salgado mientras estaba recluida en Santa Marta Acatitla
Nestora Salgado mientras estaba recluida en Santa Marta Acatitla

La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) giraron recomendaciones para todos: para la policía comunitaria de Olinalá por el abuso contra sus capturados, contra la FGE y la PGR.

Mientras, organismos internacionales como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y el Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria de la ONU remarcaron las fallas graves en el proceso de Salgado y determinaron que, dado que las acciones que realizaron como policías comunitarios estaban avaladas por la ley de Guerrero, se trató de detenciones arbitrarias con motivos políticos.

Pronto en redes aparecieron las comparaciones fáciles entre el caso de Salgado y el de otros ‘beneficiados’ por sentencias judiciales (como la ciudadana Florence Cassez y Raúl Salinas de Gortari), sin embargo, esas mismas comparaciones no sólo no son válidas sino que ignoran por completo los contextos, algo no sólo necesario sino vital en el tratamiento jurídico de cada caso.

Los procesos judiciales existen por algo: los derechos de todos están en la línea cuando se ignora el debido proceso y las leyes que ya existen.

Con información de Verificado

Por: Redacción PA.