‘Caravana Contra el Miedo’, contra el racismo, la criminalización, el odio y Trump

Trump no es el único enemigo a vencer, miles de estadounidenses le dieron su voto por sus promesas xenofóbicas y sus políticas anti inmigrantes. Si bien le funcionaron en las campañas, a dos días de sus primeros 100 como presidente de Estado Unidos, sus leyes van desmoronándose una a una, pero no la forma de pensar de sus simpatizantes. 

Para detener la violencia cultural que cobija el gobierno de Trump son necesarias acciones que acompañen las batallas ganadas a nivel legislativo, acciones que cuestionen el racismo, acciones que permitan que la comunidad de inmigrantes retomen su lugar, su territorio para seguir con una vida sin miedo. 

La Caravana Contra el Miedo es una movilización que busca visibilizar a los grupos que están luchando “contra la construcción del muro, contra la criminalización de los inmigrantes, contra las redadas, las deportaciones y el racismo.”  Así lo expresó Alejandra Valles, una de las organizadoras y coordinadora del Sindicato de Trabajadores del Oeste, en Estado Unidos. (Vía: Aristegui Noticias)

La Caravana inició el 10 de abril en California y en estos días planea su paso por la fronteras de Arizona, Nuevo México y Texas. En la página de Global Exchange, una de las organizaciones convocantes, se invita activistas, sociedad civil y defensores de derechos humanos a este recorrido de aproximadamente 20 días que concluirá, de nueva cuenta, en el estado de California el 1 de mayo, día en el que se convoca a un paro de labores.

Días previos a su llega a Los Ángeles para sumarse a una protesta frente a la oficina del alguacil del Condado de Los Ángeles, Jim McDonnell. La caravana hizo una parada en el emblemático Parque de la Amistad, en el cual, cada fin de semana se reúnen familias separadas por leyes migratorias para poder verse, aunque sea a través de una reja que les impide el contacto y dificulta la visión. (Vía: El Excelsior).

Si bien Jim McDonnell ha expresado su empatía con la comunidad de inmigrantes, puesto que sus padres se trasladaron de Irlanda a Boston antes de que el naciera, no apoya que California sea el primer estado santuario. 

McDonnell cree que si termina la cooperación con los funcionarios de inmigración, los agentes federales cambiarán sus operaciones a las calles, inculcando el miedo y haciendo que los inmigrantes no cooperen con la aplicación de la ley en casos criminales. (Vía: Los Angeles Times)

Por eso es necesario humanizar a quien, pese a tener padres, amigos, trabajadores, estudiantes inmigrantes, apoya con su odio y prejuicios las iniciativas de Donald Trump. Vencer el miedo a ser detenido, señalado, discriminado es un paso para esa humanización.