¿Por qué el país más rico del mundo tiene el mayor índice de personas sin hogar?

El caso de Emily es uno de los 500 mil estadounidenses que viven en las calles por situaciones que los rebasan: deudas médicas, rentas impagables, salarios que no alcanzan
La crisis de personas sin hogar en Estados Unidos

Una mujer en situación de calle fue grabada por un elemento de la Policía de Los Ángeles en el metro de la ciudad mientras cantaba una pieza de Puccini. El video se hizo viral, la identidad de la cantante se hizo pública y miles de personas han tratado de ayudarla a salir de su condición, ¿pero qué puede decirnos su historia de la situación para las personas sin hogar en el país más rico del mundo?

La cantante anónima se llama Emily Zamourka, nació en Rusia y llegó a los Estados Unidos en la década de los 80. Sin familiares ni redes de amigos, una crisis de salud la empujó a las calles y desde hace tres años duerme donde puede (y el acoso policial la deja), mientras arrastra sus cosas en un carrito de mandado. (Vía: El País)

Emily huyó de la pobreza en su país y persiguió su sueño de dedicarse a la música. Lo más cerca que llegó, hasta antes de hacerse un fenómeno viral, fue dar clases de piano y canto en el estado de Washington y, luego, en Glendale, una ciudad cercana a Los Ángeles.

Su salud precaria y la muerte de un amigo que le ayudaba a pagar la renta, la dejaron en las calles, donde tocaba el violín profesional que tenía, su única posesión de valor que le quedaba, hasta que se lo robaron y rompieron, apenas hace unos meses. (Vía: Los Angeles Times)

El enorme apoyo a Emily y su innegable talento musical contrasta con el esfuerzo sistémico de la legislación local de Los Ángeles y muchas otras ciudades estadounidenses para criminalizar a las personas en situación de calle.

Emily es una del medio millón de personas en situación de calle que se conglomeran en las principales ciudades estadounidenses. En un sistema político y económico que relaciona el éxito personal con la solvencia económica, ¿cómo está el problema de las personas sin hogar en el país más rico del mundo?

Salud, falta de vivienda y género: la crisis en Estados Unidos

El caso de Emily no es único. Por todo Estados Unidos hay medio millón de personas en situación de calle y se estima que alrededor de 3.5 millones de personas pasan temporalmente por esa condición cada años.

De acuerdo a datos recolectados por The Atlantic, si bien no tener un techo impacta a hombres, mujeres y niños de todas las razas, afroamericanos y latinos componen la mayoría de la población en situación de calle (40,1% y 19,9%, respectivamente), mientras que un tercio del total está conformado por familias dirigidas por mujeres. 100 mil niños no tienen un techo diariamente y, de éstos, la mitad tienen menos de 5 años.

En ciudades hipergentrificadas como San Francisco, Los Angeles, Nueva York o Austin, las tasas de personas en situación de calle se disparan por los cada vez más altos costos de los bienes raíces: personas con trabajo estable pero que ganan uno o dos salarios mínimos no pueden pagar la renta, lo que los empuja a las calles.

Algunos duermen en sus autos, otros en estaciones del metro, otros, como Emily, en las calles sobre cartones. Pocos pueden mantener un empleo si viven en la calle, como tampoco su salud: quienes están sanos se enferman, quienes ya estaban enfermos, sufren cuadros más graves. (Vía: Vox)

La asistencia social en los Estados Unidos no está garantizada por el Estado, sin acceso a la salud, identidad legal o seguridad, las personas en situación de calle recurren a organizarse entre ellos mismos para tener, al menos, una red de apoyo entre iguales.

Los programas que existen para ayudarlos a salir de su situación, en muchas ocasiones, no atienden sus casos particulares o los consideran personas sin agencia ni historia, por lo que los abandonan pronto y, al no mostrar resultados, son cancelados. (Vía: LA Times)

Un sistema que culpa a los individuos por los fallos de él mismo

La forma como se ha cubierto la historia de Emily es semejante a como siempre los medios y las personas “salvadoras” hablan de la situación de calle: “ella tendrá una segunda oportunidad” en su carrera de música, se lee tanto en El País como en otros medios pequeños.

¿Cuál es la primera oportunidad que, en esa misma narrativa, ella o desperdició o perdió? Las deudas médicas, en un sistema económico y político que no considera la salud un derecho, le pueden pasar a cualquiera; de la misma manera, la salud mental o perder el empleo en medio de una recesión.

Nadie que esté en situación de calle tiene la culpa de encontrarse así, ¿no es la sociedad la que estaría teniendo una segunda oportunidad para no volver a arruinar la vida de cada una de las 500 mil personas que viven sin techo en el país más rico del mundo?