Crimen y castigo de La Barbie: desde su juventud hasta la condena de 50 años

Este lunes 11 de junio, Édgar Valdez Villareal, alias La Barbie, fue sentenciado a casi 50 años de prisión y una multa de 192 millones de dólares en Estados Unidos por los delitos de narcomenudeo y lavado de dinero. Esta condena cae a ocho años desde la captura de La Barbie y su subsecuente extradición a Estados Unidos, una pena por más 15 años en el crimen organizado.

De acuerdo con el proyecto de sentencia de la Corte que condenó a Valdez, nacido en Laredo, su primer roce con la ley fue a los 18 años, por la muerte de una persona en un accidente vial, aunque no enfrentó cargos. Su primera sentencia fue a los 20 años por posesión de marihuana. Le dieron libertad condicionada y a los 24 años ya estaba consolidándose como traficante, pues a esa edad fue acusado de querer “mover” 362 kilos de marihuana, mas nunca fue arrestado.

Crimen y castigo de La Barbie: desde su juventud hasta la condena por 55 años

Dejó su natal país y se mudó a México y ahí comenzó a escalar en las filas del crimen organizado como traficante de cocaína. Para el 2000, cuando apenas tenía 27 años, ya era considerado un “jugador significante” operando en Nuevo Laredo. En 2001 movía entre nueve y 13 kilos de coca cada tres o cuatro semanas a Estados Unidos. Unos años después estaría enviando más de una tonelada a través de la frontera.

Valdez, quien a través de violencia y ostento se encargó de ser una figura temida en México, tenía fuertes lazos con las fuerzas de seguridad locales y estatales e incluso con políticos, de acuerdo a la sentencia. Sin embargo, el corredor de tráfico hacia Laredo que controlaba era un codiciado y perdió el control en 2002 con la llegada de Los Zetas, todavía aliados en ese entonces del Cártel del Golfo.

Ante la violencia que se desató en la zona fronteriza y la muerte de su operador en Laredo, La Barbie se mudó a Monterrey, donde estableció una alianza con Arturo Beltrán Leyva, o El Jefe de Jefes, quien todavía era aliado del Cártel de Sinaloa. Ese mismo año, por su amistad con el capo, comenzó a hacer negocios directamente con él y se mudó a la Ciudad de México.

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Arturo Beltrán Leyva fue abatido en 2009 por la Marina.

En 2003, Valdez, ya con fuertes contactos en Colombia, comenzó a pagar una cuota al líder del Cártel del Golfo, Osiel Cárdenas, pero ese acuerdo se acabó cuando arrestaron al capo. Ante la situación, el Cártel de Sinaloa, el Cártel Milenio y los Beltrán Leyva lo apoyaron en su nuevo objetivo: retomar Nuevo Laredo del control de Los Zetas.

La violencia derivada de la guerra encabezada por La Barbie repuntó en la ciudad fronteriza y Los Zetas finalmente pidieron una tregua. Pero esta no culminó debido a que detuvieron al líder del Cártel Milenio y otras figuras en la reunión para el acuerdo. La violencia no se detuvo.

En 2005, con control en Acapulco, la ruta de Laredo y distribución en ciudades estadounidenses como Dallas, Memphis y San Diego, la DEA le dio un golpe y fue cerrada la base de operación en Atlanta, Georgia.

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Red de aliados de La Barbie, dada a conocer por Estados Unidos.

De acuerdo con el proyecto de sentencia, La Barbie no se inmutó y continuó con un llamativo estilo de vida y tenía cerca de 30 guardaespaldas, siempre con el apoyo de las Policías en México.

Así siguió su vida, hasta que capturaron en 2008 a Alfredo Beltrán Leyva, hecho que provocó la separación del Cártel de Sinaloa y los hermanos. En 2009, la Marina abatió en Cuernavaca a Arturo Beltrán Leyva y a eso le siguió el arresto de Carlos, otro de los hermanos. Dado que Héctor, el último de los Beltrán Leyva en ser detenido, no confiaba en él, finalmente se acabó la alianza.

Crimen y castigo de La Barbie: desde su juventud hasta la condena por 55 años

El 30 de agosto de 2010, la Policía Federal detuvo a La Barbie en un rancho cerca de la Ciudad de México. Cinco años más tarde, fue extraditado a Estados Unidos. Y así, este lunes, a sus 44 años, se enfrentó a una Corte en Georgia, donde le dieron más de cinco décadas de cárcel, entre otras cosas, por haber traficado más de 12 toneladas de cocaína hacia ese país.

Valdez, quien llegó a ostentar sus riquezas y poder pero al ser capturado se quejó ampliamente de sufrir rosácea, ahora se enfrenta a una pena cercana a la cadena perpetua y si llega a pisar las calles como hombre libre, lo hará cuando sea incapaz de dañar a la sociedad, de acuerdo al documento de la Corte estadounidense.

Por: Redacción PA.