Así reaccionó la economía a la cancelación del NAIM

El presidente electo Andrés Manuel López Obrador anunció que vinculará su decisión a los resultados de la consulta sobre el aeropuerto finalizada el día de ayer, así que se cancelará Texcoco y se echará a andar el proyecto de Santa Lucía, a pesar de que no existe un solo estudio serio sobre su viabilidad, aunque el gobierno electo insiste en que sí es posible.

Imagínense al Estado mexicano supeditado a mercados financieros. ¿Quién manda? ¿No es el pueblo? ¿No son los ciudadanos? Ese es el cambio. Se acabó el predominio de una minoría y la vinculación de poder económico y poder político”, dijo AMLO en conferencia de prensa.

Sin embargo, este golpe en la mesa para “aplacar” a los mercados financieros está teniendo consecuencias económicas, las razones son muy sencillas y, van más allá de postulados ideológicos que postulan que la política tiene una función omnipotente y omnipresente en la sociedad, por el contrario la política y la economía son sistemas distintos operativamente hablando que se irritan mutuamente, pero, uno no controla al otro.

En ese sentido la política no puede controlar los efectos que tienen sus operaciones en la economía, la cual reacciona de distintas formas hacia la incertidumbre producida desde el entorno político, así que no, la economía y el mercado no se “aplaca”, aunque la política nos quiera vender lo contrario, justo para enlazarse en su código: el poder.

“La diferenciación de un sistema parcial para cada una de las funciones significa que, para ese sistema (y sólo para ese), dicha función goza de prioridad y todas las demás funciones se le supeditan. Sólo en este sentido se puede hablar de un primado funcional.
Por ejemplo, para el sistema político, el éxito político (como quiera que se operacionalice) es más importante que todo lo demás y una economía exitosa es únicamente importante, en este caso, como condición de los éxitos políticos. Esto a la vez significa que en el plano del sistema total de la sociedad no se puede disponer de una jerarquía de funciones universalmente válida, vinculante para todos los sistemas funcionales.
Y ninguna jerarquía significa tampoco ninguna estratificación. Para todos los sistemas encargados de una función, de todo esto se deriva, más bien, el cometido de sobrevalorarse en su relación con los demás —renunciando con ello a que su propia valoración sea obligatoriamente extensiva a toda la sociedad”
, señala el sociólogo alemán, Niklas Luhmann, en su obra “La sociedad de la sociedad“.

Más allá de estás pesquisas teóricas, los mercados nacionales e internacionales reaccionaron negativamente ante la decisión del presidente electo de cancelar el aeropuerto en Texcoco: depreciación del tipo de cambio, caída de la bolsa, calificadoras bajando calificación crediticia para los bonos de deuda y comunicados de instituciones financieras y cámaras empresariales advirtiendo de los riesgos de esta decisión.

Peso Dólar Cancelación NAIM
Imagen: Investing

Dicho en términos simples: la consulta, sus resultados y la decisión de López Obrador abrieron un periodo de incertidumbre en la economía, ya que el sistema económico observa un entorno de mayor riesgo, proveniente desde la política.

No obstante, las reacciones de los mercados no deben interpretarse como la antesala de una crisis económica, más bien como el inicio de una crisis de credibilidad y de confianza.

Es decir, los inversionistas, nacionales y extranjeros, van a ser mucho más cautelosos en las formas en que invierten, además de que, por supuesto, el crédito para el país será a mayores tasas, a raíz del riesgo, tal como señaló el economista Enrique Quintana en su columna de El Financiero del pasado viernes.

Es una exageración afirmar que esta decisión podría derivar en una crisis económica, sin embargo, esto no quiere decir tampoco que no haya afectaciones económicas y que no vaya a pasar nada, tal como han señalado, tanto el presidente electo, como sus colaboradores.

BMV pérdidas
Imagen: Especial

De entrada, el tipo de cambio se depreció 3% (retrocediendo 63.05 centavos) frente al dólar en menos de 24 horas, movimiento no visto desde el 9 de noviembre de 2016, que es un día posterior a la victoria de Donald Trump en Estados Unidos.

El tipo de cambio interbancario cerró el día de hoy en 20.06 pesos por dólar, mientras que en ventanilla el dólar se vendió en 20.35 pesos; este lunes, el peso mexicano fue calificado como la moneda con peor desempeño en los mercados internacionales. (Vía: El Financiero)

Por otra parte, el IPC de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), también reportó pérdidas importantes este lunes, las cuales fueron de 4.20%. Esto a raíz de que los inversionistas realizaron una venta masiva de bonos, divisas y acciones. Por su parte el índice FTSE BIVA cayó 4.1% a raíz de la incertidumbre generada por la cancelación del NAIM. (Vía: El Economista)

Esta pérdida no fue consecuencia del cierre a la baja en Wall Street, el cual está relacionado a Donald Trump y la posibilidad de intensificar la guerra comercial con China si su reunión con Xi Jinping sale mal. (Vía: Forbes)

Moody's
Imagen: Especial

Por otra parte, la calificadora Moody’s bajó la calificación de los bonos del NAIM, pasando de Baa3 a Baa1, quedando a un solo escalón de bonos basura. Dichos bonos a 30 años de vencimiento cerraron con pérdidas ubicándose en 81.6 dólares, representando su depreciación número 16 en 20 sesiones consecutivas.

“La acción de calificación de hoy resulta del anuncio de que el nuevo gobierno mexicano que asumirá el cargo el 1 de diciembre de 2018 no continuará con la construcción del Nuevo Aeropuerto”, dijo Moody’s en un informe.
Si bien los próximos pasos que siguen a esa decisión no nos resultan claros en este momento, los riesgos de un evento de incumplimiento han aumentado.
“También observamos que, como resultado de esta decisión, el crecimiento anticipado de los ingresos que serviría a los Bonos a través de los ingresos de la Tarifa de Uso del Aeropuerto (TUA) en los próximos cinco años se ha reducido sensiblemente”, señala Moody’s en un comunicado.

Por otro lado, el banco suizo UBS publicó un comunicado en donde critica la decisión del presidente electo y señala que lo preocupante no es el resultado, sino la consulta en sí, ya que señalan, que dicho método podría ser utilizado para cosas como la extensión del periodo presidencial o la utilización de las reservas del Banco Central.

En ese sentido, la institución financiera recomendó cautela para los inversionistas, debido a que la instauración de la consulta como método de toma de decisiones aún no queda claro en términos de sus límites y alcances. (Vía: El Economista)

NAIM
Imagen: Especial

¿Y qué sale más caro, construir o no construir?

Finalmente, el actual aeropuerto tiene un avance del 30% y su cancelación será similar o más costosa que su finalización, ya que de concretarse la cancelación se tendrán que pagar entre 100 y 150 mil millones de pesos, esto según cálculos de organizaciones empresariales, financieras y de la OCDE. Recordemos que será el gobierno el que tendrá que indemnizar a las empresas involucradas en el proyecto, así como liquidar los bonos de deuda emitidos, por lo tanto, estos pagos provendrán de dinero público. En resumen: si se cancela, pagamos todos; si continúa el aeropuerto, lo pagan solamente los usuarios. (Vía: El Financiero)

Por supuesto a esto hay que sumar los costos del nuevo proyecto en Santa Lucía y la crisis de confianza en el sistema económico, que deriva en tasas de interés mucho más caras por el riesgo que implica invertir con un gobierno que toma decisiones de este tipo. Asimismo ni siquiera queda clara actualmente la viabilidad del proyecto del nuevo gobierno, ya que hasta el momento, las principales instituciones especializadas señalan que el aeropuerto en Santa Lucía no va a resolver el problema de la saturación aérea en CDMX y la zona metropolitana.

Pedro L. Arana

Twitter: @pedro_l_arana

Por: Redacción PA.