Aunque la guerra post electoral apenas empieza, vale la pena analizar el reacomodo de los poderes y los votantes en el Estado de México. Sin importar quién suba al cargo de la gubernatura, la nueva distribución de los partidos en el estado más poblado del país presenta varios datos cruciales en la antesala de la elección presidencial del 2018.

El crecimiento de Morena

Aunque sus detractores prefieran opinar lo contrario, es muy factible decir que el gran ganador de la elección del 4 de junio fue Morena; en muy pocos años pasó a ser la segunda fuerza electoral del país y, sobre todo, el gran contrincante de cara al 2018. Aunque no se llevó su primer gubernatura, el poderío que demostró el 4 de junio es innegable.

¡Adiós, Ecatepec!

El municipio que por años fuera un bastión crucial de Eruviel Ávila ahora pasó a ser dominado por Morena. Pocos pronosticaban que el municipio que fuera fuertmenete dominado por la última camada priista cambiara tan fácilmente de manos.

Toluca se tambalea

En 2011 el PRI extrajo de Toluca 190 mil votos. La disminución es bastante considerable cuando se compara el número con lo que sucedió este 4 de junio: apenas sumaron 90 mil votos contra los 76 mil que sumó Delfina en los mismos dos distritos electorales. (Vía: Milenio)

Los votos para Zepeda

Realmente, el área de influencia de Zepeda fue en Neza donde arrasó como si hubiera sido una segunda elección para la alcaldía. Sus número fuera de esos distritos mermaron los votos de Delfina sin ganar un sólo distrito.

Josefina se ganó el corazón de Naucalpan

Ese fue el único distrito que ganó Josefina Vázquez Mota y el único en donde figuró más como competencia que como comparsa. (Vía: Milenio)

La Zona Metropolitana y Morena

Lo que debería ser un grave anuncio para el PRD en la Ciudad de México es la forma en que arrasó Morena en casi todos los municipios que conforman la Zona Metropolitana. Desde un distrito de Naucalpan hasta Ixtapaluca, del otro lado de la zona conurbada.

Las zonas rurales contra las zonas urbanas

El radio de auténtica influencia del PRI fue más visible en las zonas rurales del Estado de México, donde arrasó. En contraposición, Morena tuvo un auge particular en las zonas altamente urbanas del estado. Basta comparar Jilotepec con Ecatepec para comprobarlo.

Occidente contra oriente

Otra forma de ver cómo se dividió el voto entre partidos es desde el occidente del estado, en el área de influencia de Toluca, contra el oriente del estado, que orbita alrededor de la Ciudad de México. (Vía: Publimetro)

Tlatlaya

Desde ahora lo pronosticamos: un fuerte vector del conflicto post-electoral ocurrirá en el municipio de Tlatlaya. Medio como Proceso registran que ahí se registraron las mayores disparidades en las votaciones. Paradójicamente, en las pasadas elecciones Tlatlaya fue el único distrito donde el dominio de el PRD fue contundente. (Vía: Proceso)

https://twitter.com/JossAlbertOrtiz/status/872190409694474240

Ganando con menos

De confirmarse la victoria de Del Mazo, habrá que precisar que fue una victoria mucho menos contundente que en 2011. Mientras en la pasada elección se llevaron casi todos los distritos, ahora la victoria fue reñida en contra de Morena. En 2011 el PRI sumó poco más de 3 millones de votos; ésta vez apenas rozó los dos millones. El PRI se debilita. (Vía: Economía Hoy)


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