Spiderman Far From Home: fake news, política y superhéroes

La última entrega de la fase 4 del Universo Cinematográfico de Marvel explora, gracias a su gran villano, la política de la falsedad

Como pocas películas en el Universo Cinematográfico de Marvel, Spiderman: Far From Home decidió irse de lleno a la política “real” a lo largo de su película, pero especialmente, en la escena poscréditos: ¿por qué ese cambio radical en la última entrega de la fase 4?

Este artículo, querido lector, está retacado de spoilers: si eres un ser único en el universo que no ha visto Avengers: Endgame y quieres ir a verla, deja de leer; igualmente si no has visto Spiderman: Far From Home.

Quedas avisado y, si sigues leyendo, es porque no te importan los spoilers o porque ya estás bajo advertencia. Sigamos

El verdadero enemigo de los Avengers: Tony Stark

La idea de que la lucha superheróica se gana a partir de “percepción pública”, de campañas de relaciones y medios, ha sido tan solo un ruido de fondo desde Iron Man, en el 2008.

El genio de Tony Stark no estaba sólo en su ingeniería de ciencia ficción y su sociopatía expresada a través del alcoholismo social y la misoginia, no: como nadie, Stark sabía venderse a sí mismo.

La figura de Stark nunca fue “el otro lado” de villano: era su propio villano y, quizá tanto como Thanos, era el verdadero némesis de todos los Vengadores.

Pero tú, yo, todos los que lo apoyamos siempre no éramos capaces de ver los costos humanos de su heroísmo exactamente por su ilusión de éxito, por la seguridad para hablar y, cómo negarlo, tanta hermoso artilugio.

Ante la ausencia de Stark, la aparición de Misterio, primero como una figura mentora, es una elección natural: la maleabilidad de la realidad, no por poderes místicos sino pura y dura tecnología son parte central del antagonista del superhéroe de Queens.

El amigable vecino Spider Man (Imagen: Sony / Marvel)

Los héroes y sus mentiras

Los costos humanos de las acciones heróicas son una constante en los cómics, pero rara vez han ocupado una parte central en las adaptaciones cinematográficas.

En ese sentido, Spiderman tiene más en común con Los Increíbles 2 que con todo el MCU: ¿qué y quién determina la moral de las acciones de agentes fuera de la ley y, por tanto, fuera de la ética compartida?

La ilusión que construye Mysterio no es más que la construcción “real” de las mismas ilusiones de Stark, pero, como el mismo Beck dice, la gente está más dispuesta a creer fantasías que la realidad.

Fantasías, además, que se añaden encima de nuestras ilusiones cotidianas: es más sencillo creer que un personaje es de un universo paralelo que aceptar que la egolatría de un héroe puede tener víctimas.

Mientras que el villano de The Incredibles II se centra en cómo se construye la percepción del mito de los superhéroes, Mysterio lo hace en quienes reciben el mensaje: sin una audiencia dispuesta a creer sus mentiras, éstas no tienen sentido.

La escena poscréditos nos presenta, por fin, a James Jonah Jameson Jr., el editor, en este caso, de un vlog de noticias falsas, teorías de la conspiración y divulgador de miedo que, sin reparo alguno, hace público el nombre de Spiderman.

Esos segundos finales consolidan la intención completa de Mysterio a lo largo de toda la película: aunque haya sido derrotado, en el campo narrativo, en la percepción del público, él ganó.

Fake news, fake héroes

No es nada difícil trazar los paralelos que Far From Home quiere que hagamos con nuestro mundo: un gobierno que espía cada paso digital de sus ciudadanos, conspiranóicos que alimentan odio y medios que, sin reparo alguno los engrandecen.

En un mundo gobernado por quienes saben dominar y manipular la percepción, en medio de un vacío político y hasta ontológico profundo, las ilusiones en las que estamos dispuestos a creer son cada vez más endebles y hasta ridículas.

Esta última entrega de Spiderman quizá sea el momento más político de todo el MCU: más allá de la ampliación de representación (Black Panther) o la contraposición de distintas formas de entender la justicia, en Far From Home se señalan directamente a quienes explotan la credulidad y vulnerabilidad de las personas.

Stark se valía de esa vulnerabilidad y de esa credulidad para alimentar tanto su ego como para justificar que cada paso era el correcto. Y la narrativa completa del MCU así lo legitima, con todo y los costos de su campaña.

El conflicto que se establece en Far from home va mucho más allá de si el marco ético de quien manipula es el correcto: manipular, simple y llanamente, ¿es lo correcto?