Ni te preocupes, Sergio Mayer: la piratería no afecta a la industria

El diputado, actor y ajonjolí de todas las trifulcas culturales de este semestre, Sergio Mayer, fue duramente criticado en Twitter por haber subido una serie de links que llevaban a sitios de descargas piratas. Es decir: quiso hacer el bien (promover la lectura), pero resultó que presuntamente hacía el mal (promover la piratería digital).

¿Pero exactamente qué es lo condenable de esta promoción heterodoxa de la lectura?

No te preocupes, Sergio Mayer: la piratería no afecta a la industria
Imagen: Especial

Hay una diferencia entre lo legítimo y lo legal; y no toda la piratería es idéntica. O, mejor dicho, no todas las formas no legales de acceder a un libro son ilegítimas: una cosa es comprar un libro pirata (a un precio cercano al del original pero dando tu dinero a un impresor pirata) y otra muy distinta es acceder a una lectura escolar por fotocopias o a lecturas de mero placer por medio de links.

¿Cuánto pierden realmente las editoriales cuando alguien no compra un libro? En los número contables de una editorial, aquel lector que accede por medio de un pdf pirata a un libro, representa un valor semejante a aquel que lo hizo legalmente en una biblioteca o aquel a quien le prestaron un libro. Ninguno de los 3 pagó por su lectura. ¿Esto es una pérdida para una editorial?

La influencia de la piratería en las industrias de entretenimiento se ha estudiado ampliamente. La conclusión es que las descargas piratas no afectan a la industria y acaso la beneficia. Esa es la conclusión de dos estudios europeos de esta década.

El primer estudio fue financiado por la Comisión Europea. Pagaron 360 mil euros por un estudio cuyo resultado les desagradó:

“En general, los resultados no muestran evidencias estadísticas sobre el desplazamiento de ventas por la infracción online de copyright”.  (Vía: Julia Reda)

Según este estudio, la piratería digital solamente le pega a la industria del cine. ¿Por qué? Uno de los factores es el público al que se dirige un producto. ¿Aquel que piratea cierto libro, de verdad es el público al que se dirige la editorial? La mayoría de las veces, es el precio el que marca quién sí y quién no pertenece al público objetivo. Por otro lado, el consumo pirata puede desencadenar consumo legal; piénsese en los conciertos o la venta de viniles, muchas veces ambos fenómenos son precedidos por descargas ilegales.

No te preocupes, Sergio Mayer: la piratería no afecta a la industria
Ya después corrigió el diputado y actor. Imagen: Especial

En ese sentido, la música descargada no es el producto en sí, sino la mera promoción para otros productos más redituables, como las presentaciones en vivo. Esto no sucede así en el caso de las películas, donde el que consume una versión pirata de un estreno, sí podría acceder a la forma legal directamente en los cines. A conclusiones semejantes llegó este otro estudio elaborado por la London School of Economics and Political Science. 

Sí, un legislador debería tener cierto decoro para ciertos temas y respetar en la medida de lo posible su investidura. Pero en un país como México, a la industria editorial le afecta muchísimo más la falta de lectores que la existencia de lectores pirata.

Por: Redacción PA.