Desde que dejó la presidencia de Ecuador, Rafael Correa ha visto una debacle en su imagen. Ahora se ha dictado una orden de presión preventiva en su contra por su presunta participación en el secuestro del legislador Fernando Balda, de oposición. Desde el 18 de junio el expresidente ecuatoriano está obligado a presentarse ante un juez en Quito cada 15 días.
? Ahora | Dra. Daniella Camacho, jueza de garantías penales de la @CorteNacional, niega pedido de revisión de medidas cautelares a defensa de expresidente Rafael Correa, resuelve imponer prisión preventiva en su contra y emite difusión roja a Interpol. pic.twitter.com/VeycJ7wkj1
— Corte Nacional de Justicia (@CorteNacional) July 3, 2018
El problema llegó tras desobedecer esta orden. Desde hace un año Correa vive en Bruselas, Bélgica. Al parecer, se le hizo fácil solamente presentarse en el consulado de Ecuador en dicha ciudad europea. Esto derivó en que la corte Nacional exigiera su prisión preventiva; paralelamente la Interpol recibió una alerta para detenerlo y extraditarlo a Ecuador.
Agradezco a tod@s sus muestras de solidaridad ante este nuevo y grave atropello a la justicia y mis derechos.
— Rafael Correa (@MashiRafael) July 3, 2018
Yo estoy bien. No se preocupen.
Buscarán humillarnos y hacernos pasar un mal rato, pero una monstruosidad así JAMÁS prosperará en un Estado de Derecho como Bélgica.
Correa considera que esta acusación es parte de una persecución política en su contra, en un proceso donde, según su abogado, no se han respetado plenamente sus garantías. Tanto sus seguidores como líderes de izquierda alrededor de América Latina creen en la misma versión que ofrece el expresidente que dirigió Ecuador por tres mandatos consecutivos.

En redes sociales, personajes de la izquierda latinoamericana le han rendido su apoyo. Rafael Correa fue presidente de Ecuador de 2007 al 2017, por tres periodos. Es doctor en economía por la Universidad Católica de Lovaina.
“Tiene todo el derecho de apelar y solicitar asilo político en cualquier país. Pero desde hoy, anuncio que haré activismo político en las embajadas de los países donde Ecuador tiene presencia, empezando por la de Bélgica para que, con documentos, constaten que esto no se trata de una persecución política, sino de un crimen de Estado”, declaró Balda ante la apelación que hizo el abogado de Correa.
Balda era prófugo de la justicia ecuatoriana cuando fue secuestrado en Bogotá; los detractores de Correa aseguran que se usó dinero público para pagar por el secuestro del exdiputado que en su momento fue acusado y sentenciado por calumnias.
