La empresa Synnex México, una de las responsables de la entrega de televisores de Mover a México, ahora comercializa ese mismo televisor, aunque con la precaución de tapar la leyenda que lo etiqueta como un producto del Gobierno Federal, sustituyendolo por la aparente marca FUZE.
Reforma adquirió uno de estos televisores a través de Amazon, donde se tiene registro de su venta desde el 14 de junio de 2017 en precios que varían entre los mil 600 y los 2 mil 200 pesos. El prodcuto se vende con el nombre de “Televisión FUZE, Pantalla LED 23.6″ HD Negra” y al retirarle las placas metálicas que tiene tanto en su control remoto como una la esquina inferior izquierda se puede ver la leyenda del programa de apoyo.
Synnex obtuvo en 2015 la licitación SA-009000987-N88-2015, que le adjudicaba la entrega de 250 mil televisores digitales a la SCT por un monto de 577 millones de pesos y un año después entregó un oficio donde aseguraba haber entregado todas las unidades, pero según Reforma, el Gobierno Federal regaló 10 millones de estos televisores a varias empresas, entre las que también se encuentra Synnex.
Así mismo, este programa en su proceso de entrega tuvo graves problemas: la SCT reportó que no pudo identificar el paradero de 11 mil 533 unidades, estimando un daño patrimonial de 29.2 millones de pesos; también, se cree que más de la mitad de los aparatos entregados no fueron recibidos por las familias acreditadas para el programa, estimando un desperdicio de inversión de aproximadamente 16 mil millones de pesos.
Después de la publicación de la información, la oferta en Amazon desapareción, aunque todavía se pueden ver algunos televisores en venta en Mercado Libre por el mismo rango de precios con las mismas especificaciones y el mismo modelo y diseño.
La venta de estos televisores supone el incumplimiento de un contrato de licitación (y esta administración ya tiene un historias de polémicas con licitaciones) además de la entrega de un documento apócrifo por parte de Synnex. Al mismo tiempo, es un caso de corrupción que puede escalar por diferentes partes. Desde la entrega inconclusa de los televisores en un programa de apoyo que no cumplió con lo establecido, como la desaparición y el daño patrimonial que no se investigó y, finalmente, el lucro de una empresa que expresamente dijo haber entregado lo pactado y que, evidentemente, andaba moviendo a México por otros lados.
Con información de: Reforma



