El 2017 cerró con niveles inflacionarios no vistos desde el año 2000 durante el gobierno de Ernesto Zedillo, en ese tiempo, el Índice Nacional de Precios al Consumidor llegó a 8.96%; mientras que el año pasado, el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI) reportó que la inflación llegó a 6.77%.
Este índice cerró por encima de las expectativas del banco central y las principales instituciones financieras del país, quienes estimaban que el índice llegaría a un máximo de 6.63%.
Recordemos que desde principios del año pasado hubo el alza en los precios de los energéticos causada por los ajustes al IEPS, previo a la liberalización de ese mercado, derivaron en un alza generalizada y sostenida del sistema de precios, que puso los niveles inflacionarios por encima del objetivo del Banco de México, que es de +/-1 sobre el 3%.
En consecuencia, el banco central optó por tomar una política monetaria con tasas de interés a la alza con el fin de encarecer el dinero para desincentivar el consumo y así paliar de cierta forma las presiones inflacionarias. Sin embargo, la inflación se mantuvo por encima del 6%, sobre todo por el alza en los precios internacionales del petróleo y de los combustibles que siguieron metiendo presión e impactando a nuestro sistema de precios.
Esta tendencia a la baja se manifestó del mes de noviembre a diciembre del año pasado en donde la inflación pasó de 1.03 a 0.59.
En el último mes del año, la inflación subyacente, la cual no toma en cuenta los precios de alta volatilidad, tales como los energéticos o el transporte, llegó a 0.42%, aumentando un 0.32 el precio de mercancías y 0.50% de servicios.
Por otra parte, la inflación no subyacente, la cual incluye a productos con alta volatilidad en sus precios, tales como los energéticos y los productos agropecuarios, incrementaron un 1.09%, en donde los productos agropecuarios presentaron un aumento del 1.81, mientras que las tarifas no controladas por el gobierno y los energéticos aumentaron su precio en un 0.65%.
Finalmente, el Banco de México espera que para el primer mes de 2018 la inflación empiece a bajar y se coloque por debajo del 6%, el pronóstico apunta a que el INPC se coloque en 5.3%. (Vía: El Financiero)


