Elba Esther Gordillo, quien fuera líder vitalicia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), se irá a casita a preparar el bacalao los romeritos… y regodearse su crapulencia. Después de 4 años y 10 meses en los que técnicamente estuvo en prisión (aunque de hecho nunca pasó tiempo en una celda, ya que decía estar muy enferma), parece ser que la Procuraduría General de la República (PGR) le concedió su milagrito de navidad.
¡Libre soy! ¡Libre soy!
— D e t h k l o k (@dethklok_99) December 15, 2017
Elba Esther Gordillo. pic.twitter.com/EfBQ1rvt3i
La detención de Elba Esther Gordillo ocurrió en febrero de 2013. Fue el primer (y único) gran golpe de Enrique Peña Nieto a los sindicatos corruptos del país. Aliada histórica del PRI, pero también de Felipe Calderón y Vicente Fox, Elba Esther parecía vender el voto al mejor postor… No sólo el suyo, sino el de los millones de maestros afiliados al sindicato más grande de América Latina.
La defensa de Elba Esther había presentado un recurso el año pasado para que la maestra cumpliera el resto de su sentencia por malversación de mil millones de pesos y lavado de dinero en su casa… porque estaba muy enfermita; sin embargo, la PGR había rechazado la petición. Sus abogados promovieron un amparo que fue aprobado por un juez federal y, ayer, a la PGR simple y sencillamente ‘se le olvidó’ impugnarlo. (Vía: El Universal)
En política no hay coincidencias dejan libre a Gordillo y su partido se une al PRI
— Salustio Corona (@CoronaSalustio) December 15, 2017
Desde la mesa de redacción de Plumas Atómicas pensemos que es una hermosa curiosidad (y una bella ironía de la vida) que el mismo día, prácticamente a las mismas horas en las que la PGR ‘olvidaba’ seguir el proceso de Elba Esther, su partido, el Nueva Alianza, firmaba una alianza electoral con el Partido Verde y el PRI para el 2018. No estamos insinuando nada: si usted, querido lector, cree eso es porque quizá sabe mucho de la historia moderna de México. (Vía: Reforma)
Al parecer el día de ayer, entre albazos de la Ley de Seguridad Interior, una legislación que prohíbe la crítica en internet y las preguntas que seguimos teniendo ante la alianza PES-Morena… Esto fue la cereza en el pastel (de un pastel horrible que se nos echó a perder a las manos).

