Duarte, luego de que se le pasó la risa.

Después del circo que se armó alrededor de la captura del ex gobernador de Veracruz, Javier Duarte, el sábado pasado en Guatemala, al final ha hecho su primera aparición pública para presentarse ante la justicia guatemalteca. Con un notorio chaleco antibalas, frente a un tribunal le fue informado a Javier Duarte que se le acusa de los delitos de lavado de dinero y delincuencia organizada. (Vía: El Universal)

A Duarte se le acusa de comprar propiedades con recursos del estado de Veracruz que más tarde blanqueaba por medio de terceros. En concreto, el fiscal José Antonio Galdamés resumió las presuntas actividades delictivas de Duarte de la siguiente forma:

Durante su mandato realizó un complejo esquema de desvío de recursos y pretendió otorgarle apariencia de licitud. 

Sin embargo, Duarte se negó a entregarse a México y se le informó que desde este momento el trámite de su extradición podría prolongarse hasta un año. Actualmente, México tiene un periodo de 60 días para presentar la solicitud formal de extradición. Durante su comparecencia, el gobernador prófugo se explicó en los siguientes términos:

No puedo allanarme hasta que llegue la solicitud formal de extradición y que sea evaluada por mi defensoría. Esto no quiere decir que no lo vaya a hacer.

Particularmente notorio fue el barullo que rodeó la llegada de Duarte ante el tribunal guatemalteco: con un fuerte cerco policiaco que lo distanciaba de los muchos periodistas guatemaltecos y mexicanos, pero eso sí… sin sonreír.

Desde el domingo posterior a a su captura, Javier Duarte se encuentra recluido en un cuartel militar. Según reportes, el ex gobernador apenas tuvo que recorrer unas cuadras en una camioneta blindada para su primera audiencia frente a la justicia de Guatemala en lo que espera ser apenas el principio de un largo trámite para que llegue ante la justicia mexicana.

Según testigos, los reporteros que lo esperaban a la entrada del juzgado lo inundaron de preguntas que Duarte no pudo responder debido a la premura de los policías: “¿Tienes remordimientos?¿Qué tienes que decirle a los veracruzanos?” (Vía: El País)

En estos días apenas ha empezado el escrutinio real de las propiedades que Duarte amasó durante su mandato en el tercer estado más poblado de la República. Aunque se conocían muchos de las propiedades incautadas estaba por verse cuáles servirían para la acusación formal de la fiscalía mexicana.

La negativa de Duarte hoy ha representado el aplazamiento de su llegada a México. Ya muchos se preguntan si soltará la sopa desde Guatemala o si sólo jugara a prolongar lo más posible su extradición. Para el padre Solalinde, por ejemplo, es notorio que cuando Duarte hable “saldrán todas su relaciones con Enrique Peña Nieto”. ¿Será?


Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *