En 13 entidades en donde hubo alternancia en el gobierno de 2016 a 2017, los niveles de violencia han crecido exponencialmente, principalmente el delito de homicidio doloso. Hasta el momento, los gobiernos entrantes no han podido reducir la incidencia delictiva a pesar de que prácticamente todos prometieron reducir ese problema en particular.

Tenemos por ejemplo a Quintana Roo, que con la llegada del nuevo gobernador, Carlos Joaquín González (PAN-PRD), quien relevó al priista y prófugo, Roberto Borge, se dispararon las olas de violencia a tal punto que incluso invadieron Cancún y Playa del Carmen, que son las principales zonas turísticas del estado y del país. Según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), de 2016 a 2017 los homicidios se incrementaron en un 109%.

inseguridad

En el caso de Aguascalientes, en donde el panista Martín Orozco sustituyó al priista Carlos Lozano, los homicidios crecieron en un 89% del año pasado a este año, pasando de 37 a 70. Asimismo ha crecido la incidencia en delitos como robo a casa habitación, robo de vehículos, secuestro y lesiones dolosas.

Lo mismo ha ocurrido en Sinaloa en donde el priista Quirino Ordaz Coppel relevó a Mario López Valdés de la alianza PRI-PRD; en esa entidad los homicidios dolosos pasaron de 787 a mil 156, es decir crecieron en un 46.8%.

Aunque no hubo alternancia en términos de cambio de partidos políticos, en Puebla no se ha podido detener la incidencia delictiva desde la llegada Antonio Gali en sustitución de Rafael Moreno Valle. En ese estado, los homicidios dolosos crecieron en un 42% respecto al año pasado, estamos hablando que en 2016 se registraron 490 crímenes, mientras que este año llegaron a 697; también se han incrementado los robos de automóviles, a trenes y la sustracción ilegal de hidrocarburos.

homicidio doloso

En Veracruz, estado gobernado actualmente por Miguel Ángel Yunes, quien aseguró que en 5 meses acabaría con el desastre de inseguridad dejado por el ex gobernador, actualmente encarcelado, Javier Duarte, se ha topado con pared ya que los homicidios dolosos se han incrementado en un 39% respecto al año pasado.

En el estado de Hidalgo se registraron los índices de violencia más altos en los últimos 18 años, desde la entrada de Omar Fayad en sustitución de Francisco Olvera, ambos de origen priista; de un año a otro se registró un incremento del 39.1%, pasando de 123 asesinatos en 2016 a 171 de enero a octubre de este año.

Finalmente, hay estados en donde en la transición se mantuvo la alta incidencia con un porcentaje a la alza bajo, estos son Chihuahua, con un incremento del 26%, pasando de mil 17 a mil 288; Tamaulipas con un aumento del 27%, de 499 a 635 homicidios dolosos, Zacatecas con 26%, pasando de 383 a 485 y Oaxaca con un 12%, de 684 a 774 asesinatos. (Vía: El Universal)