Filtraciones como los Panama Papers o los Paradise Papers, que involucran a personajes del mundo de la política, empresarios, líderes sindicales, cantantes, actores e incluso órdenes religiosas con empresas y cuentas en paraísos fiscales, resultaron en escándalos financieros a nivel mundial.

Todo esto nos hace preguntarnos no sólo qué son las dichosas sociedades offshore, sino también el estatus legal de este tipo de empresas.

Las sociedades offshore son empresas que se encuentran registradas en países en donde no llevan a cabo ninguna actividad económica, normalmente se establecen en los llamados paraísos fiscales, con el fin de beneficiarse de las ventajas fiscales que estos países ofrecen, es decir, los titulares de estas sociedades utilizan estos paraísos fiscales como domicilios legales.

empresas offshore

Concretamente, el esquema offshore ofrece las siguientes ventajas para los inversionistas: privacidad, confidencialidad, protección de activos y, por supuesto, ventajas fiscales.

Respecto a los beneficios fiscales, las sociedades offshore permiten aminorar las cargas de impuestos sobre el consumo, sobre la renta, de patrimonio y de sucesiones, ya que en estos paraísos fiscales todo se reduce al pago de cuotas de registro que oscilan entre los 200 y los 600 dólares anuales; también se eroga un pago por constitución que es de alrededor de mil dólares. (Offshore. finance)

La única condición que ponen los paraísos fiscales es que las empresas constituidas no realicen actividad económica alguna en su territorio, ya que de hacerlo entrarían al esquema onshore y por tanto tendrían que pagar los impuestos correspondientes. Otros requisitos legales que se exigen para conformar una sociedad offshore son: los inversionistas no deben tener un domicilio legal en ese país, no pueden utilizar mano de obra local y no pueden participar en la economía local ni utilizar su sistema financiero y de subsidios.

Paradise Papers offshore

El Fondo Monetario Internacional (FMI)  ha etiquetado distintos países como centros financieros offshore y actualmente se encuentra estableciendo puentes para mejorar cuestiones como el intercambio de información, la transparencia y la cooperación. Los países considerados dentro de este esquema son: Andorra, Anguila, Aruba, Bahamas, Belize, Bermuda, Islas Vírgenes Británicas, Islas Caimán, Islas Cook,Chipre, Gibraltar, Guernsey, Isla de Man, Jersey, Liechtenstein, Macao, Malasia, Malta, Monaco, Montserrat, Antillas Holandesas, República de Paulau, Panama, Samoa, Seychelles, Vanuatu. (Vía: ABC)

Ahora, estos instrumentos no son ilegales en sí, siempre y cuando el dinero sea de procedencia lícita y se encuentre declarado en el sistema fiscal del país de origen. Pongamos un ejemplo: en el caso de México, cualquiera puede invertir su dinero en una sociedad offshore en un paraíso fiscal, siempre y cuando se esté al corriente en el pago de impuestos y el dinero que sale sea declarado ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), lo que comprueba su procedencia lícita. 

En un sistema financiero globalizado es normal que los flujos de capital vayan hacia lugares que ofrecen mejores rendimientos y menores cargas fiscales. Sin embargo, esto no quiere decir que toda sociedad offshore sea legal y legítima, ya que por un lado, resulta sospechoso que personajes con cargos políticos de alto nivel tengan participación en este tipo de empresas y, por otro lado, los recursos invertidos en este tipo de firmas muchas veces provienen del crimen organizado, de organizaciones terroristas o de zonas de conflicto, ya que son una forma de lavar dinero o de ocultar cuantiosos recursos. (Vía: Expansión)