El sábado 20 de mayo, Miguel Vázquez Torres y su hermano Agustín Vázquez Torres, fueron asesinados. El primero, ex Presidente del Comisariado de Bienes Comunales de la Comunidad huichol de San Sebastián Teponahuaxtlán; el segundo, abogado especializado en derechos humanos; ambos, defensores de derechos humanos y del territorio.

Un dirigente comunal,  dijo para Milenio Jalisco, que los hechos ocurrieron después de las diez de la noche:

“Tuvo un altercado y después lo mataron, sabemos que son sicarios del Cártel Jalisco Nueva Generación, es lo que temíamos que sucediera y por eso habíamos reclamado más seguridad”. (Vía: Milenio)

De acuerdo a la Fiscalía General del Estado de Jalisco, las primeras primeras diligencias señalan que Miguel Vazquez  fue baleado por varios sujetos, quienes se dieron a la fuga en una camioneta Toyota Tacoma. Miguel fue trasladado aún con vida al centro de salud de lugar, donde falleció. Su hermano Agustín acudió a la unidad médica y al momento de salir de las instalaciones, fue acribillado, presuntamente por la misma banda delictiva.

El 22 de septiembre de 2016, Miguel Vázquez Torres, entonces presidente del comisariado, participó en la restitución de 184 hectáreas a la comunidad. En aquella ocasión, los ganaderos mestizos, inconformes con el fallo del Tribunal Unitario Agrario del Distrito 56, bloquearon el paso a la comunidad y a la prensa, donde destacó la ausencia de autoridades municipales, estatales y federales. (Vía: NTR)

Miguel Vázquez fue uno de los fundadores del Consejo Regional Wixárika por la Defensa de Wirikuta (en 2010) e integrante de la Mesa Jurídica, ejercía su profesión como maestro de primaria en la localidad de Barranquillas, al mismo tiempo que fue Presidente del Comisariado de Waut+a San Sebastián Teponahuaxtlán, desde el 2014 hasta marzo del 2017.

Agustín Vázquez Torres era padre de familia y logró una carrera profesional en Derechos Humanos, Agustín estaba a favor de la defensa del territorio y el respeto a los derechos humanos e indígenas.

La muerte para los huicholes representa un viaje difícil y lleno de pruebas: quien muere recorre su vida desde la niñez, su juventud, su trabajo, hasta su vejez; es un camino no para habitar con dios o con los dioses, sino para reencontrarse con sus seres queridos que le precedieron. La muerte es un proceso para el cual se debe esta preparado toda la vida.

El investigador Johannes Neurath, describe que para la cosmovisión de los wixaritari (singular: wixarika) o huicholes,  todo el mundo es una “gran casa”, una comunidad (kiekari). Las fuerzas o elementos de la naturaleza son considerados deidades. El centro del mundo se ubica dentro del territorio huichol.