Yunes: el remedio que salió igual que la cura

A principios de marzo un buque se hundió frente al puerto de Alvarado en Veracruz.

A muy poco de cumplir un cuarto de su mandato, Miguel Ángel Yunes Linares da la impresión de ser un “remedio” tan terrible como la enfermedad que llegó a remediar. En cuatro meses su gestión no ha estado exenta de criticas y escándalos, en un momento en que Veracruz se encuentra en una crisis económica y de seguridad que el gobernador no ha sabido remediar.

Para los Veracruzanos, el gobierno de Yunes no ha sido distinto a sus dos antecesores.

Primero fue el show montado alrededor de la fuga y fallida búsqueda del ex gobernador Javier Duarte. Desde la bodega asegurada hasta la detención del gobernador interino Flavino Ríos, Yunes ha promovido una cacería mediática que no ha dado ningún resultado sobre el paradero del ex mandatario buscado por corrupción y enriquecimiento ilícito. En el camino nos hemos enterado de vilezas del anterior gobierno como las quimios falsas, pero los prófugos cuellos blancos siguen sin pisar las cárceles del estado. (Vía: Animal Político)

A muchos, la actitud farandulera de Yunes les ha recordado los propios escándalos del mandatario que carga sobre sí la sombra de su turbulenta gestión en el ISSSTE. Aunque sigue en pie la acusación por haber “desaparecido” 230 millones de pesos de los afiliados del ISSSTE, Yunes no tuvo empacho en meter a su gabinete en al gobernatura de Veracruz a los mismos colaboradores que tuvo en su paso por la institución de salubridad. (Vía: Político)

Calle Puerto Banderas en el fraccionamiento La Tampiquera, Boca del Río, donde encontraron 11 cuerpos.

Igualmente, para otros, el show mediático de Yunes sólo ha servido para acallar las actuales acusaciones en su contra, como la adjudicación fraudulenta de contratos en el sector salud del estado por millones de pesos en licitaciones sin rigor ni transparencia. (Vía: El Universal)

Si bien su carrera, sellada por el nepotismo de intenciones dinásticas en el estado de Veracruz, ha estado marcada por la sospecha y el rumor, su grana aliado fue el propio Duarte que lo demandó penalmente cuando Yunes aún era candidato, como si la única forma de limpiar el nombre propio fuera ser calumniado por alguien sin autoridad moral para levantar acusaciones. (Vía: Proceso)

Pero hace falta algo más que una buena imagen para gobernar con solidez un estado incapaz de recuperar la tranquilidad perdida en el sexenio de Calderón como presidente y Fidel Herrera como gobernador. El gobernador que logró la alternancia en estado, uno de los mayores bastiones del PRI, ganó las elecciones con promesas de limpieza y cambio; poco o nada de aquellos compromisos se han cumplido.

En Colinas de Santa Fe, el colectivo Solecito ha encontrado más de 300 cuerpos. Gobierno no mete las manos.

Uno de los focos rojos más evidentes fue la aparición de 11 cuerpos abandonados en el Boca del Río en un fraccionamiento de clase media que colinda con la playa más popular de la ciudad costera. Sin embargo, los cadáveres aparecidos en al calle de Puerto Banderas en la Tampiquera son apenas la versión más vistosa de la violencia que el gobernador ha sido incapaz de controlar. Vale la pena recordar, además, que la alcaldía de Boca del Río está en manos de el hijo del propio Yunes Linares, Miguel Ángel Yunes Márquez del partido Acción Nacional quien, por cierto, ya suena en Acción Nacional como posible candidato para la gubernatura en 2018. (Vía: Excélsior)

Más de 300 cuerpos han sido encontrados en Colinas de Santa Fe, al norte de la ciudad de Veracruz, la fosa más grande de la que se haya tenido noticias. El cementerio clandestino del crimen organizado encontrado por al asociación civil Solecito ha puesto de cabeza el discurso del gobernador. Mientras él asegura luchar contra la delincuencia, las madres de los desaparecidos hacen el trabajo que el gobierno alega ser incapaz de hacer.

 

El fiscal del estado, señalado por una vocera de Solecito por “tuitear mucho y trabajar poco”, ha pedido ayuda nacional e internacional para reconocer los cuerpos pero poco más. Las labores de búsqueda las sigue realizando el colectivo Solecito que apenas encuentran una osamenta nueva dejan en manos de las fuerzas federales la recolección y escrutinio de pruebas.

En este caso en particular, Yunes ha sido señalado por un desdén inmoral: en palabras de la vocera de Solecito, el gobernador de la coalición PAN-PRD, las atendió cuando fue candidato y se olvidó de ellas apenas entró en funciones: en cuatro meses de gobierno no las ha recibido ni una vez. (Vía: Radio Fórmula)

 

El triste colmo que le recordó a los veracruzanos que en el fondo en Veracruz casi nada ha cambiado fue el asesinato de Ricardo Monlui, reportero del Diario de Xalapa asesinado a balazos afuera de una restaurante en el municipio de Yanga. (Vía: Sin Embargo)

Mientras Veracruz, uno de los estados más fértiles del país, sólo cosecha cadáveres en fosas clandestinas, Yunes ha estado muy activo criticando a López Obrador, subiendo videos a Twitter donde critica al presidente de MORENA por sus críticas al ejercito. O culpando a los diputados de oposición por no aprobar la reestructuración de la deuda estatal a su preferencia. (Vía: Regeneración)

A pesar de su cuestionada gestión y de enfrentar acusaciones de corrupción, se rumora que su hijo Yunes Márquez buscará la gubernatura de Veracruz en 2018.

Para ser responsable del estado de la república más poblado después del Estado de México, Yunes ha resultado más quejumbroso que efectivo, más espectacular que activo, con más vocación por la farsa que por la gobernanza, en un Veracruz que desde la gobernatura de Fidel Herrera, pasando por la de Javier Duarte, sigue en llamas. Héctor Yunes Landa, el otro Yunes, quien fuera su adversario por parte del PRI para la gobernatura (y que no se queda atrás en escándalos), no ha tenido empacho en declarar recientemente que su primo Yunes Linares “nos salió peor que Duarte”. (Vía: Proceso)

 

Publicidad